La humanidad intercambia mensajes y opiniones, hace relativamente poco tiempo, sin limites de fronteras. Yo puedo comentar un posteo de alguien que vive lejísimos y que ni siquiera me conoce y otros pueden a su vez contestarme y hacer crecer la red. Esto es nuevo y sin duda tiene algún tipo de impacto positivo y negativo en la subjetividad epocal y futural. A simple vista, lo bueno de esta nueva posibilidad es su potencial fuerza colectiva revolucionaria. Y lo malo también se corrobora a diario: la mayor parte de la población es brutalmente ignorante.
