Hoy tocó Fito en el monumento. Fue una fiesta popular con canciones populares de una época en la que esto no implicaba necesariamente ausencia de refinamiento, valentía artística y poesía. Por esto ha sido un verdadero acontecimiento. Fito Del 63 recibe a los 63, finalmente, el merecido reconocimiento de la ciudad que lo vio crecer y a la que tantas emociones y alegrías le dio con sus canciones. No es nostalgia, es la confirmación de una identidad local que no ha podido ser eliminada por la industria de lo vano y la tiranía de la venta rápida. Gracias Fito por durar y gracias Rosario por haberle dicho gracias a tiempo.
