Es la afirmación más frecuente cuando se analiza, sin demasiado detenimiento ni creactividad, mi radical postura anti fascista de los últimos años. “Vives de tu arte y lo sacrificas siendo pro palestino y anti sionista”. Pero en realidad, un artista crea su obra con los elementos que cree estrictamente necesarios. En mi caso, expresar anti fascismo y anti sionismo es tan vital para mi arte actual como lo fue para Picasso su Guernica o para Goya Los desastres de la guerra.
