En 2020 escribimos el libro Síndrome de Greta. Hoy, agosto 2025, es necesario insistir sobre aquella intuición. Si tuviera que resumir, diría que todo síndrome es la clasificación, definición y captura semiótica que hace el capitalismo de las anomalías revolucionarias que debilitan o agujerean su sistema. “Todo es capitalismo, nada escapa a su maquinaria mercantilista ni a su deuda infinita.” Es un slogan tan instalado como “Los jóvenes ven más factible el fin del mundo que el fin del capitalismo. ” Pero sabemos que son frases hechas, y hechas para durar y no dudar.
Lo que hace varios años comenzó a verse, por primera vez a escala planetaria, es una nueva sensibilidad, una nueva fuerza colectiva que puede sincronizarse, entre otras cosas, gracias a los celulares e internet. Una fuerza colectiva auto-organizada por fuera de los Estados y los Partidos Políticos. Un Movimiento Medusa que empieza a modificar irreversiblemente el curso de las cosas, el sentido y el alcance del trabajo humano.
Un ejemplo? Decenas de barcos con tripulantes de todo el mundo (y millones que acompañan y forman parte a su modo) van camino a Gaza para romper el cerco capitalista – sionista que separa la vida de la muerte, la libertad del genocidio, la humanidad de la IA. Hoy, la mayoría razona como lo hace la IA: sin poner el cuerpo. Pero el surgimiento de este nuevo síndrome epocal (al que llamamos Síndrome de Greta) pone el cuerpo en acto y destroza en su movimiento las metáforas, las retóricas y los conceptos rancios que se pretendían inmutables.
A dos años ininterrumpidos de genocidio palestino, indiferencia, nega-sionismo y complicidad, corroboramos (como Foucault contra los “burócratas de la revolución”) que el Síndrome de Greta ES la revolución en sí misma. Sin metáforas: la docena de barcos con tripulantes de todo el mundo yendo con harina y amor a Gaza, revitaliza el concepto de revolución. El capitalismo-sionismo podrá (luego) vender banderas y zapatillas con los colores de Palestina. Pero no podrá borrar esta página de la historia en la que vimos, al unísono y en todo el planeta Tierra, el desmoronamiento de su imperio.
