En la mitad de la canción Charly dice “todos van hasta ahí nomás, ahí nomás” y hace un silencio musical de 5 segundos. Habría que ver si en la historia de la música popular existió otro caso similar en la utilización del silencio. Quizá ese pequeño gesto novedoso y desafiante sea el signo de genialidad, originalidad y buen humor, que en el caso de esta pieza (y como constante en toda su obra) lo separa del resto de los autores de mayor repercusión masiva.
