7 de enero 2016

Hoy salí a caminar por el parque. Con el walkman y los demos del disco nuevo. El clima, las canciones, el verde, el lago, la vida que pasa. Tuve esa sensación de plenitud, de felicidad. La que no se tiene muchas veces porque requiere una combinación impensada de azar y necesidad. La felicidad quizá sea solo eso. Una sensación rara y pasajera que expresa la alegría de vivir en su máxima potencia. No puede ser buscada? En todo caso debemos ser merecedores del azar que nos envuelve. Y ello requiere una larga preparación.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio