Marzo fue el mes de la percepción y del silencio musical. Del tiempo perdido y del tiempo recobrado. De la espera. De los desaparecidos que ya no cantan y de los que silenciosamente están llegando. Gracias por compartir este silencio con nosotros. Por querer experimentar lo indecible, por percibir algo donde parecía no haber nada.

Marzo fue el mes de John cage y su 4 33
ey!, ¡¡¡”quien quiera oír que oiga”!!!