El rock amburguesado

Posted by Gonzalo Aloras on Jun 05 2010 | Uncategorized

Lo importante de una revolución es el entusiasmo

El rock vive su peor momento. Su esencia es anticapitalista porque nació como resistencia joven a los poderes establecidos, como liberación, como movimiento constante a favor de la diferencia y de lo singular. Hoy asistimos junto al resurgimiento de un cierto tipo de fascismo globalizado, a una de sus conquistas más ingeniosas. Una lectura histórica que nos hace decir el rock nace con el capitalismo y este es una de sus invenciones. Pero existe otra lectura de los acontecimientos en un devenir no-histórico. Se reacciona diciendo “sí sí, ya sé que la época es así, que los valores decayeron, que el mercantilismo todo ha invadido y que el mundo se mueve sólo por dinero; no veo la novedad ni el interés en volver sobre el tema”. Justamente esa reacción es el signo disparador: hemos sido domesticados, tranquilizados, adormecidos, acostumbrados ante lo que debiera ponernos en alerta, atentos, inquietos e interesados cada vez, como si se tratase de la primera y la última posibilidad de exorcizar la pasividad y la sedación a la que estamos obligados o bien la primer o última chance de utilizar nuestra lucidez y entendimiento a favor de quienes más lo necesitarán. Por eso en este ensayo, acudiremos a nuestras armas preferidas: la palabra dicha y la repetición modulada. Repetir, insistir, volver como la hace un buen estribillo que surte efecto sólo en el tiempo, al despertar en nuestro inconsciente su singularidad.

¿Cuál es una respuesta posible a la pregunta sobre por qué los músicos de rock tienden a decaer en sus propuestas artísticas con el paso del tiempo (compromiso, calidad, simpleza, fuerza, originalidad, rebeldía, refinamiento, sutileza, frescura, belleza e innovación) mientras paralelamente va menguando la aparición de artistas nuevos y verdaderamente originales?

Leemos las revistas de música y no encontramos gran diferencia con el contenido y la redacción de cualquier otra revista amarillista o de chimentos. Nos venden ante todo productos y servicios, bandas de laboratorio como si se tratase de revelaciones culturales y se descarta aquello que podría generar avances; Hablamos con sus redactores sobre esto y nos dicen: de algo hay que vivir! Ponemos la radio y oímos bandas que no saben afinar un instrumento, ocupando los puestos más altos de las preferencias pautadas. En la TV vemos conciertos o videos con ideas copiadas de otros nuevos grupos extranjeros a su vez vacíos de contenido e ideas. En la radio, las mismas viejas canciones de 20 años atrás. Compramos los nuevos discos de los clásicos autores de rock y volvemos a encontrarnos con las mismas cadencias, letras y sonidos de siempre, sin roce, sin riesgo alguno para nuestra percepción adormecida y necesitada. Y todo esto no logra producirnos ni siquiera nostalgia. Nos produce una intriga. Una gran curiosidad.

Luis Alberto Spinetta responde ante una pregunta del periodista Marchi:

“…Ya desde hace muchos años el abuso del poder, como en el caso de la época de los gobiernos de facto, se dedicó a maltratar al pueblo por sobre todas las cosas; bombardearle la ciudad, o hacerle la maldad que sea, para defender a Cristo o lo que fuere. Eso hizo que apareciera gente de mala calaña. Que cuando tuvo poder para hacer hospitales y escuelas, hizo shoppings… Entonces, la gente se alimentó mal, la cagaron a palos, la torturaron y encima le dieron de comer caca. ¿Qué querés que surja? “

No es acaso este párrafo una síntesis del efecto de la subjetividad capitalista en las sociedades? Pues no siempre se puede nombrar el problema directamente, sino merodear sus contornos, como quien reemplaza un objeto por su descripción.

Otra vez Marx

¿Por qué será que los jóvenes ya no se preguntan de qué se trata el capitalismo, siendo básicamente este quien los oprime, reprime y separa de lo que ellos pueden o sueñan?

La despolitización de la juventud forma parte de un cierto tipo de política. Este viejo sistema no se puede permitir resucitar justo ahora los planteos de Marx, mucho menos actualizados y mucho menos aplicados a problemas que ni el propio Marx imaginó. Ese tipo de emprendimiento, el estudio, el análisis y la crítica del capitalismo y sus consecuencias en la vida conyugal, social y artística de nuestro tiempo, debe ser erradicado. Sin que nos demos cuenta y sin que pensemos en ello, es la tarea conjunta de los Estados (capitalistas y socialistas) y de los que aún siguen creyendo, esclavizados o enfermos, en este “sistema desmoronado” que arrastra con sus garras hacia el avernos todo lo que encuentra en su caída.

Rock de la mercancía

Progresivamente un cierto tipo de subjetividad (modo de valorar y ver las cosas) laminó todo bajo un mismo spot: sólo sirve, divierte, alegra e interesa lo que se vende mucho y rápido y lo que pueda tener alto valor de cambio y aceptación masiva; las demás valoraciones debieron desaparecer. Consecuencia de esta empresa mundial suicida.

Esta subjetividad creciente, también dentro de los movimientos artísticos, se hace extremadamente notoria en la cultura rock, ya que por ejemplo la pintura, la música contemporánea o el cine de autor, no se han masificado quizá ni descodificado de tal manera en un mercado que pueda pervertir o confundir con tanta facilidad a sus creadores sobre el sentido y el para qué de sus creaciones y sus vidas. La creación en estos ámbitos artísticos (que es timoneada por solistas o solitarios) tiende a dibujar casi siempre una línea ascendente o dinámica sin grandes altibajos, milagrosamente a salvo de la subjetividad imperante. Las películas de Lucrecia Martel por ejemplo, no van a terminar siendo con el tiempo películas de entretenimiento para la familia o publicidades de autos. Y sus películas son muy divertidas! Pues no olvidemos que lo aburrido es un tópico que conforma con lo entretenido una doble pinza de captura creada por ese mismo sistema, sostenida por esa subjetividad especial. Gracias a dios podemos hablar de Martel como una nueva solista del cine argentino más o menos conocida…

Diremos que el sistema capitalista (si es que podemos seguir llamando sistema a algo que pierde su estabilidad, su equilibrio y deviene incontrolable) implica el decaimiento de las fuerzas creadoras, sociales e individuales. Producir no siempre es crear. Pues la producción por la producción basada en una economía de mercado, en la rotación rápida y en el raiting, en la venta como único parámetro de medición y valoración, no va de la mano de la novedad o de la aparición de ideas sino de la repetición vacía, de la re-producción de lo mismo. En este sentido, aunque estemos siempre rodeados de nuevas (re)producciones que dan la ilusión de la variedad, seguimos acorralados por una ininterrumpida repetición de los mismos gestos, sonidos, imágenes que no han necesitado sino copiar, imitar, repetir ideas más o menos anteriores.

Toda música es política

Hoy, los íconos del rock contratados con este régimen, suelen decaer en lugar de mantener una producción dinámica sobre un mínimo umbral de calidad o innovación artística. Es el contrato mismo el que impide ese crecimiento y los arrastra a una suerte de amburguesamiento (letal para los espectadores que siguen esa dieta) Así mismo, en esta doble transformación espiritual, el artista, sumergido cada vez más en el polo paranoico capitalista, abandona intencionalmente toda solidaridad hacia lo que surge o debiera surgir, viendo como amenaza y competencia la posible renovación propia y ajena (cuántos músicos y músicas nuevas podrían ser disfrutadas por nosotros si quienes tienen influjo y poder en el medio donaran solo el 10% de su tiempo o su dinero a ello!).

Esto que llamamos subjetividad capitalista, una suerte de mentalidad social en al que uno se inserta o es capturado, decide o se expresa sobre todo a través de músicas y artistas. La gente no sigue políticos, sigue políticas; aún sin ser conciente de esto, a través de dispositivos, representados por artistas y obras. No es la política quien dirige a los hombres, es el sonido. Por eso la música es política. Y todos los intentos de desvincularlos son intentos de evitar la visión, por ocultar lo esencial y por demorar el entendimiento. La música no es el entretenimiento complementario que adorna la vida de los pueblos, es el sonido que le da cuerpo a las políticas que mueven y guían la vida de los pueblos

Algunos músicos supieron reinventarse relativamente fuera del rock como artistas populares (Litto Nebbia, su obra y su discurso ético y político sostenido a lo largo del tiempo) ganándose cierta indiferencia y marginación de un gran sector especializado en la actualidad.

“Quiero andar por la vida como un musiquero
que aunque falte dinero igual toca sincero
que ayudar a un amigo esté siempre primero
y luchar por lograr el camino elegido”

(Coplas del musiquero, Litto Nebbia)

Paris, 14 de junio de 1940

El rock supo abrirse camino como movimiento ligado al arte, a la revolución, a las ideas y a la libertad. El capitalismo poco a poco se fue apoderando de esta plataforma de expresión masiva para trasformarla en un espacio específico de venta a base de repetición vacía (hoy hasta los más jóvenes gritan: el rock nació para vender!). Dándole a sus artistas dinero y fama (primeramente convenciéndolos de qué estas dos cosas son sinónimos de buen vivir) a cambio de una cierta moderación en sus contenidos…Y con esas dos modulaciones se logró desvitalizar y desnaturalizar casi en su totalidad la idea o esencia rock y su fuerza de movimiento y rebeldía originaria.

Así mismo el público se encuentra cada vez más embrutecido, amedrentado, tanto por la sociedad de control y la constante amenaza de extinción como insensibilizado por la ausencia de estímulos reales, disminuido por la escasez de recursos económicos; incapaz de defenderse, de alcanzar una mínima percepción que le permita discernir entre lo que le haría mejor o peor, en otras palabras, destinado a una monstruosa pasividad esclavizante y sin distinción de clases.

Desaparece el ámbito fértil para el contagio, la difusión y el mutuo incentivo que necesita cualquier movimiento artístico para surgir. No puede crecer nada de una tierra infértil. No salen a la luz las nuevas generaciones en un medio bajo control absoluto, como no aparecen nuevas especies vegetales ni animales en zonas inhóspitas o desérticas. Pues efectivamente vivimos en sociedades de control y se desertifican nuestras tierras día tras día.

El mismo sistema capitalista/socialista impide por esencia la aparición de lo nuevo. Y de los nuevos nombres que pudieran aparecer solo pasarán la puerta de la aprobación y el apoyo mediático, aquellos que puedan ser controlados; homologados, moldeados y producidos (de allí la terrorífica función de algunos pseudos-productores artísticos impuestos por las compañías) como variaciones de productos o propuestas anteriores. Solo verán la luz a gran escala aquellos artistas que firmen contrato con alguno de los dos o tres centros monopólicos de poder, producción y difusión que controlan la totalidad del espacio y de los flujos de información.

De los imitadores

Lo más usual en la charla entre ejecutivos de una compañía discográfica es oír frases como: “estamos buscando otro Fito Páez pero no encontramos, por eso preferimos inventar solistas comerciales carilindos o bien firmar con aquellas bandas que aunque sean una porquería, logran meter ya por su cuenta mucha gente en sus recitales”. Cínico por donde se lo mire. Otro Fito Páez no aparecerá jamás. Y es por eso que nos bombardean con imitadores. Cuando apareció, nadie buscaba un Fito Páez! Cambio de paradigma: antes buscábase lo diferente para desarrollar; ahora se busca lo mismo para imponer. La tapa del disco “confia” de Fito Páez lo muestra junto a su imitador…

Las bandas de rock en la actualidad, se instalan en un cierto tipo de fenómeno quizá algo alejado del hemisferio artístico y más ligado a lo ritual, similar a lo que sucede con las barras de fútbol y sus códigos no necesariamente futbolísticos o deportivos. Es tal la pauperización en las últimas dos décadas que la cultura rock intenta al menos no perder su valor congregacional, dejando a un lado por ahora en una especie de urgencia existencial, el factor estético, musical o lírico. Se trataría simplemente de ser parte de algo grande. Se trata de formar y sentir una fuerza de esas cualidades. Y ya no de percibir fuerzas musicales de tal o cual calidad. Implosión o retroceso.

“La gente quiere porquerías!” Responden menospreciándola al unísono, enfermos, cínicos y débiles, quienes tienen de algún modo contrato con este sistema y quisieran sostenerlo. Tener contrato o vivir bajo una política del avestruz, lo cual significa casi lo mismo.

Nosotros decimos que si no se realiza al mismo tiempo un análisis, una crítica política y económica del sistema que opera y controla la época, es decir el modo de pensar, valorar y percibir socialmente, jamás daremos con soluciones prácticas para las inquietudes en las diversas disciplinas y malgastaremos muchas de las veces nuestras fuerzas volviéndonos a encontrar ante callejones sin salida. Revisar el modo de pensar y vivir capitalista/socialista es más urgente que detenerse en la cultura rock, sus protagonistas y sus quehaceres, egos personales, avances tecnológicos, carreras individuales o modas pasajeras. El mercado como concepto muchas veces misterioso necesita ser constantemente analizado en su metamorfosis y en su relación con los movimientos sociales e individuales. Si todo es cuestión de mercado no podemos avanzar sin desmenuzar su concepto y su naturaleza. Aunque no contemos siempre con las herramientas para lograrlo, contamos con la desconfianza y el no, para separarnos de las opiniones y las informaciones dominantes.

La opinión y la información como enemigos

La opinión y la información son nulas, pero porque su poder reside en su nulidad, ocupan nuestro tiempo y nuestro espacio sin generar cambios ni plantear verdaderos problemas. Vivimos rodeados hoy más que nunca de opiniones e informaciones, justo cuando el cuadro mundial marca los índices más altos de pobreza, destrucción ambiental y decadencia cultural. Pues términos como Capital, trabajo, fuerza, alegría, arte, vida, mercado, no son opiniones ni informaciones: son conceptos. Y los conceptos necesitan ser creados, y utilizados. Por eso no tenemos crítica de Arte: la verdadera crítica no viene del mundo de la opinión ni de la información: lucha contra ello! Todos hablamos y pensamos con opiniones prestadas. Y el mundo se cae a pedazos ante nuestros ojos. La información y la opinión no son creadoras. No es con información ni con opinión como daremos con nuestras alegrías futuras ni con el pueblo que soñamos venidero. Es con creación en todos los ámbitos. Y luchar por lograrlo es empezar a plantear de otro modo los problemas o las problemáticas que nos acechan. Y no sumándonos a las opiniones dominantes. Dejar de ser tan pasivos en nuestros enunciados. Eso ya es hacer mucho por la aparición de lo nuevo. Eso ya es hacer mucho. “No todos somos creadores! No se nos puede pedir eso!” No repitiendo las opiniones y las informaciones dominantes nos transformamos en creadores en potencia, nos transformamos en resistencia activa contra la subjetividad capitalista que nos disminuye incluso cuando creemos tener bajo control nuestra casa, nuestra familia y nuestra mente frente a sus embates. El enemigo cambia de rostro porque lo necesita. Evitando el rostro no nos hace falta combatirlo.

Filosofía y zapatos de goma

El músico jamás ha necesitado filosofía para realizar sus tareas. Ni es fundamental que maneje conceptos de economía política para dar reportajes o hacer las letras de sus canciones. Porque el músico piensa con música. Y porque cada decisión estética o literaria es ya un cierto tipo de política, ya una cierta economía. Pero cuando el músico quiere comprender por qué decaen sus fuerzas productivas (cambiar es lo propio del artista pero decaer es sintomático de decadencia) o las fuerzas creativas de su generación, necesita salir un poco de la música y sus códigos, y sobre todo necesita salir del mundo de la opinión y la información. Para poder pensar socialmente, ver el bosque mas allá de su pequeño entorno. Y dar con los verdaderos problemas de fondo que lo afectan a él y a su tiempo. Donde se hace imprescindible aventurarse en otros terrenos y consultar disciplinas vecinas. El pensamiento puro no puede dar cuenta de realidades porque ninguna realidad es pura; toda percepción natural es mixta.. Y cuando un músico habla o se expresa más allá de su música, se transforma en pensador. Y el pensador, aunque no lo sepa, nace siempre en la tierra de la filosofía y dialoga con ella.

Underground

Lo que vive, lo que respira, lo que se está creando sin ser visto existe bajo tierra. Underground. Sin contratos ni promociones publicitarias. Sin merchandising ni rotaciones televisivas. Es la verdadera cultura rock siempre naciente que no sabe morir porque tiene una función existencial para la juventud que no puede ser reemplazada: crear y resistir.
Los buenos nuevos solistas de rock existen y están creciendo hoy día bajo tierra. Aquellos que nos movemos fuera de los circuitos preestablecidos de consumo e información lo sabemos y lo gozamos. Siempre tenemos nombres y discos desconocidos para hacer circular entre los nuestros y los más lejanos. Vivimos un poco haciendo eso y para eso, con las herramientas a nuestro alcance. Pero no somos ingenuos y queremos que sean las mayorías las que gocen y se liberen de la mezquina rutina de músicas amburguesadas a las que son sometidas. Porque sabemos que la buena música (la música que no es sólo comercial) sirve en el proceso de sensibilización y estímulo, aporta en dirección al cambio social, en el sentido de la revelación y la toma de conciencia que genera con sus sensaciones, en su capacidad de liberar efectivamente las almas de sus angustias y sus atolladeros cotidianos.

Vivimos el fin una era massmediatizada en la que la gente consume (cree en) aquello que le es impuesto por revistas, radio y TV. Y dichos Medios trabajan en complicidad con las compañías multinacionales y empresarios que sólo quieren publicitar e imponer sus productos comerciales, quitando espacio físico y virtual a todas las otras expresiones emergentes. Las nuevas leyes (de aquí el papel determinante de todas las disciplinas creativas en los ámbitos jurisprudenciales) deberán indefectiblemente mover el timón hacia situaciones sociales más favorables. Sabemos que es posible y deseable la difusión masiva y la comercialización de propuestas que vuelvan a poner en las almas, en las salas, en las radios o en las computadoras, sensaciones distintas y afectos reales, que nos ayuden a salir de la mediocridad y el encierro, que nos eleven, que nos diviertan de verdad, sin embobarnos, que nos devuelvan la creencia (Y quién puede proponerse con criterio en una tarea tan subjetiva? Los buenos músicos, como fue el caso de Gilberto Gil asumiendo roles y decisiones muy alentadores en el ámbito de la cultura musical brasilera) Todos somos responsables de generar cambios, de abrir-puertas. El que mira hacia un costado ante estas cuestiones es colaboracionista, ya sea portero de un edificio o presidente de Sony, hombre de la bolsa o de la Bolsa, artista o urbanista, juez o deportista. Es nuestra responsabilidad, personajes de todas las disciplinas, tomar partido en este collage, en este jardín de gente, en esta red sin centro que debe crecer. Hoy más que nunca se nos presenta la decisión: De qué lado estar, ser, vivir?
De un lado el bombardeo y el cinismo de lo mismo (producir para el mercado) del otro, la movilización constante de fuerzas, conceptos y afectos que nos permitan generar nuevos mercados potenciales que permitan el flujo de otro tipo de artistas, obras, espectadores, espacios y lugares, programas de radio y de tv, que nos ayuden a abrir de par en par las alas del deseo.

Gonzalo Aloras
Marzo del 2010
Buenos Aires

46 comments for now

46 Responses a “El rock amburguesado”

  1. alejandro

    Gonzalo, excelente ensayo!! Te felicito de corazón. Necesito hablar con vos porque estoy intentando hacer algo que se acerca a los conceptos que expusiste y necesito tu ayuda/opinión. Por favor, escribime al mail (oculto) que te dejo. Gracias!

    06 Jun 2010 at 5:57 pm

  2. Carius

    Qué alegría ver que conseguiste expresar en un mismo texto tantas ideas que anda dando vueltas en el aire, y que tantos compartimos.
    Muy bueno

    07 Jun 2010 at 1:51 am

  3. ignacio

    Gonazlo si bien estoy deacuerdo contigo en muchos puntos pero no veo el panorama tan negro. Se acabaron los grandes manifestos, la Historia del Arte ya no existe pero eso no quiere decir que el objeto artistico (cancion, pintura poema etc) no exista. Ya no hay una narracion lineal de la historia, prerafaleistas, renacimiento…….impresionismo dada, rock etc.. la historia del arte murio. no el arte.
    Si analizamos el capitalismo esta intimamente ligado a la democracia, es mas, no existe el capitalismo en otro regimen politico.Ergo si buscamos el arte en medios democraticos, ya sea radio TV etc, lo mas probable es que encontremos nada, ya que la democratiacion solo baja los estandares para que se consuman mas mcdonalds. como dijo pedro, la democracia es de peces chicos.
    pero te aseguro que hay millones de lugares donde todavia se encuentra esa belleza, refinamiento, rabia, o una nueva melodia.
    un abrazo

    07 Jun 2010 at 10:17 am

  4. Yo resumiría todo el ensayo en una sola frase, que vengo procesando hace varios años:

    El Rock ha muerto.

    No hay nada de malo en eso, no hay que ponerse tristes. Sólo mirar lo que puede cuajar de nuevo en estos tiempos. Habrá que carroñar su cadaver y hacer otra cosa, pero hacer rock es intentar maquillar a un muerto para que parezca vivo y ponerlo a tocar en el bicentenario sin mayor vitalidad.

    07 Jun 2010 at 8:29 pm

  5. No deberíamos ser tan ingenuos de creer que los reyes nos dejarían pescar dos veces con la misma red.

    07 Jun 2010 at 8:57 pm

  6. Gregorio

    ignacio…no se bien en que lugar del texto se dicen esas cosas q comentas o que creerias fueron dichas…

    gandhi…Es como decir: la musica clásica está muerta o el folklore está muerto. No tiene mucho sentido me parece. En todo caso: quieren asesinarlo! pero allí cambia nuestra postura ante el problema y nuestra responsabilidad ante el mismo. Son dos posturas de vida muy diferentes las que de ahí parten….

    08 Jun 2010 at 2:26 am

  7. Están muertos como creación genuina, y vivos en los demás aspectos, sobre todo para ser utilizados en pos de nuevas creaciones genuinas. Las épocas cambian y se inmunizan. El rock no hace mella hoy en día, todo lo contrario. Es producción (como dice Aloras) del lado de lo establecido. La creación tiene carácter de destrucción. Y al rock se le ha mojado la pólvora, hace sonrojar a los poderosos y alínea a la gente. No conmueve ni revoluciona. No sacude, no explota.

    Justamente el rock del bueno surgió porque Los Beatles no quisieron hacer música clásica sino montarse a nueva corriente y llevarla hacia el extremo de revolucionar a generaciones enteras.

    Seguiremos escuchando a Mozart y a charly, pero no significa que la música no deba negarlos para superarlos y en esa superación incluirlos.

    Si hay una historia del arte esa es una historia de sucesivas negaciones.

    Saludos

    08 Jun 2010 at 10:57 pm

  8. Gregorio

    Claro…Es que por lo que veo y escucho en esta web de canciones, imagenes y textos, se respira un aire fresco anti-dialéctico…se ve que se quiere decir otra cosa.

    09 Jun 2010 at 12:54 am

  9. ignacio

    Gregorio, los conceptos de aburguesamiento, o amburguesamiento como ludica y ingeniosamente lo nombra aloras, son ideas que estan intimamente ligados con el capitalismo por ende democracia, por ende vulgo (en latin masas) ergo vulgarizacion.
    Los sistemas politicos influyen muchusimo en a producion artistica, mozart no componia para las masas, velasquez pintaba para el rey.

    09 Jun 2010 at 12:54 am

  10. Lucho

    Lo de “Rock de la mercancía” es un acierto. Entonces el Rock sería el primer género musical fetichizado (después vendrá el Pop). La fetichización siempre se produce desde arriba y la resistencia desde adentro. Es interesante pensar el tema desde el concepto de ideología cómo “falsa conciencia” que proponen Marx y Engels en La Ideología Alemana. Realmente la lectura de tu texto es muy fructífera.

    09 Jun 2010 at 4:49 pm

  11. Manuel

    El rock nunca fue anticapitalista. Me gustaría encontrar un solo ejemplo que demuestre lo contrario. El rock nace, como rock, junto con la cultura de masas y el advenimiento del capitalismo. Toda esa figuración rebelde y revolucionaria no fue más que un sumarse a la corriente de los tiempos. ¿Cuál es el inicio del rock? ¿Little Richard? ¿Los Beatles? Por donde se entre, por donde se busque, lo que entendemos por rock es indisociable del capitalismo, de la cultura pop. Es la puta del mercado, como dice Dargelos en una canción que se llama Soy Rock y que justamente comienza con la frase: “Soy muy puta…” Ese es el lugar del rock. No es nuevo esto. Ya lo había plateado Baudelaire-y bien leído por Benjamin, por cierto- mucho tiempo atrás con respecto a la poesía: desde que el poeta lleva su tenderete con sus poemas al mercado se vuelve una ramera. No hay nada menos revolucionario que el rock en términos de anticapitalismo. Sí, podría pensarse siguiendo a Marx, que el capitalismo tiene adentro de si la semilla de su propia autodestrucción. Pero la semilla destructora -en el caso del rock al menos- nunca germina. Ahí está Morrison cantando Alabama song en el primer disco de los Doors, prestándole su voz a las mujeres capitalistas y predadoras de Brecht y Weill, que sí querían (o al menos sí lo quería Brecht) una verdadera revolución. Es lo mismo que Dargelos pero al desnudo (con el torso desnudo), cayendo por su propio peso, sin el revisionismo irónico. El distanciamiento brechtiano no tenía otro propósito que el de trastornar la conciencia y generar la revolución -esa era su síntesis dialéctica, que en Mahagonny y en todo el teatro épico está suspendida, fuera de la obra. La guerra, Morrison, el rock entero y algunas de las cosas que se dicen en tu “ensayo” son pruebas fehacientes del fracaso de todos esos ideales. Zappa saca We’re Only in It for the Money, adelantándose a Dargelos, sin revisionismo pero con humor e ironia, cuando el rock sí estaba en un buen momento, ¿no? (1968, si no me equivoco). Lo que intento decir es que la calidad y la cualidad del rock no dependen de su condición revolucionaria ni de su posición ante el capitalismo. Es hijo de Marx y la Coca cola.
    Pero también está la música. No hay rock sin música. Entonces: ¿Quién puede negar la seducción, el charme de la voz de Morrison cantando Alabama song? ¿Quién no se emociona con Imagine aunque, como dice Costello, sea una canción irresponsable? “fue un millonario quien dijo imaginen que no hay posesiones”, canta el Elvis escocés. En esas tensiones se cocina el guiso del rock.
    No solo el rock vive su peor momento, el mundo tal vez lo esté viviendo si hacemos focos en estas cuestiones. Pero estas declaraciones son estériles. No nos llevan a nada. O sí: a sacar provecho de esto. Esta destrucción total por ejemplo es la que puede crear, tal vez, solo tal vez, un rock anticapitalista. Los nuevos modos de comunicación tecnológica ayudan: la desaparición del disco ( y su industria), a pesar de la pérdida de aura del disco como objeto de arte -y demás- que eso conlleva, también releva al proyecto de la música grabada de su anterior cualidad de mercancía. ¿Acaso en este espacio no se escuchan nuevas canciones de forma gratuita? Es solo un modo de pensarlo. También habría que pensar si sería interesante (y cómo sería) un rock anticapitalista. Sería un plomo. No sería, quizás. Sería otra cosa.
    ¿Entonces?
    Del rock cómo género (y con todas sus tensiones) nos queda disfrutar del rock y escuchar again el Exile stone que vuelve a reeditarse y estar en las portadas de las revistas. De la música, nos queda todo: pero más que nada ese gesto de Nebbia que señalás vos, de dar u paso al costado del rock. Seamos músicos, críticos o simples oyentes. El gesto Nebbiano es congruente con la situación intraterrena, baja o menor (en términos deleuzeanos, si querés) de muchos músicos nuevos. Pero, ojo: sin tanta queja en cuanto a la difusión, la innovación, la calidad y, sobre todo, el dinero. Yo soy otro también es Rimbaud en África traficando esclavos, enfermo de usura.
    Amor Fati. Aceptemos, amemos nuestro destino. Esa marginalidad que heredamos es hoy nuestra bendición y punto.
    Manuel.

    10 Jun 2010 at 2:16 pm

  12. Aplausos para Manuel

    Pd: igualmente por mi parte pienso que no hay que pensar la revolución en terminos socioeconómicos. O sí, pero no caer en Imagine, de pensar un mundo sin amos y esclavos… desgraciadamente… es lo que hay, hubo y habrá.

    10 Jun 2010 at 3:20 pm

  13. Lucho

    Si mal no recuerdo Carlos Polimeni señala en su libro “Bailando sobre los escombros” que el termino Rock & Roll lo introduce un Disc Jockey radial entrados los ‘50. Es decir que está directamente asociado a la idea producto. De todas maneras creo que se puede diferenciar al género musical del “movimiento rock”. Siempre habrá bandas de rock que participen del capitalismo y movimientos contraculturales que participen de rock, aunque yo pienso que el rock es una tiene que ver más con lo individual.

    “Si grita pidiendo verdad en lugar de auxilio, si se compromete con un coraje que no está seguro de poseer, si se pone de pie para señalar algo que está mal, pero no pide sangre para redimirlo, entonces es rock and roll”
    Pete Townshend

    10 Jun 2010 at 3:56 pm

  14. GaD..

    Hablando de su obra y de como le había tocado defenderla ante los mercaderes de la industria musical (y de la insalvable diferencia q esto marcaba entre quienes lo hacían y quienes no), Charly Garcia le dijo a Sergio Marchi en una de las charlas q mantenían cuando el periodista preparaba la biografía del músico: “Ok, soy puta (todos los músicos lo somos), pero a mi nadie me cogió”.

    11 Jun 2010 at 3:32 am

  15. Gregorio

    Vivimos rodeados hoy más que nunca de opiniones e informaciones, justo cuando el cuadro mundial marca los índices más altos de pobreza, destrucción ambiental y decadencia cultural. Pues términos como Capital, trabajo, fuerza, alegría, arte, vida, mercado, no son opiniones ni informaciones: son conceptos. Y los conceptos necesitan ser creados, y utilizados. Por eso no tenemos crítica de Arte: la verdadera crítica no viene del mundo de la opinión ni de la información: lucha contra ello! Todos hablamos y pensamos con opiniones prestadas. Y el mundo se cae a pedazos ante nuestros ojos. La información y la opinión no son creadoras

    15 Jun 2010 at 12:44 pm

  16. Gregorio

    …los comentarios forman parte del conjunto de las opiniones.

    16 Jun 2010 at 2:00 pm

  17. Carius

    Manuel: citás el tema SOY ROCK, de Babasónicos, diciendo que empieza con “soy muy puta…”, pero hacer foco en eso tergiversa el sentido completo de la letra, que reinvindica justamente la libertad del rock.

    Soy muy puta
    y no trabajo para vos
    mantenida, gracias a la propaganda
    no voy a ser tu ramera
    no limpio lo que ensucias
    rock…
    soy astuta
    y no investigo para vos
    desátame, no quiero colaborar
    no voy a ser prisionera
    de tu organismo feudal
    rock…
    soy muy puta
    y no trabajo para vos
    mantenida, en un estilo ya sin vida
    yo pertenezco a cualquiera
    no al que me pueda comprar

    20 Jun 2010 at 10:31 pm

  18. Manuel

    Estas leyendo el tema en un único plano.
    Yo justamente hablo de la ironía de Dargelos…
    hablo de esa tensión que está implicita en el rock:
    grita pidiendo verdad en lugar de auxilio pero se mantiene
    por la propaganda; el rock nunca se reconocería
    a si mismo, digamos como “capitalista” porque no tendría gracia
    o mejor dicho no sería rock.
    A los amantes de la dialectica, ahí hay pura dialéctica; dialéctica inconclusa, por cierto.

    21 Jun 2010 at 4:33 pm

  19. Lucho

    Es interesante lo de la dialeléctia inconclusa, Si la dialéctica es: la pugna de dos conciencias intentando suprimirse (puede no serlo). Entonces el rock tendría definido su enemigo, pero lo que no está claro es que este (el capitalismo) lo haya asumido.

    21 Jun 2010 at 5:45 pm

  20. Lucho

    Pablo Alabarces habla sobre el origen del Rock Nacional

    “El rock argentino, este llamado rock nacional, se jacta entre otras
    cosas de esa posición resistente frente al sistema(…). La noción de sistema, la metáfora de sistema, porque no es una noción,
    sigue todavía hoy siendo activa, la idea de estar contra el sistema sigue siendo una metáfora bastante usada, diría hasta una metáfora lexicalizada. Esto es, que ya no resiste demasiado análisis, pero sigue siendo operativa (…). El rock en realidad, tiene una doble fundación: una fundación en la que se reclama, la primera, “antiadulta” o como alternativa a lo adulto, y tiene que ver más con Palito Ortega y Sandro, más con el mundo del beat (…) ; y una segunda fundación que se hace en contra de exactamente todo esto (…). Ese nacimiento entonces aparece embestido de esa idea de lo antisistema, lo anticomercial. Hay un doble eje muy poderoso: el eje de oposición comercial/no comercial; el eje
    de oposición progresivo/complaciente (…). El eje comercial/no comercial es un eje ético; el eje progresivo/complaciente es un eje estético(…).
    ¿Cuando nace el rock nacional? Nace cuando “La balsa” vende
    250.000 ejemplares del simple, con lo cual el gesto anticomercial se vuelve irrefrenablemente comercial. A esto debía agregar “¡por supuesto, no tenían más remedio!”, es decir, la entrada en la cultura de masas supone la entrada en la industria cultural, y si la apuesta del rock nacional era una apuesta de masas, supuesta- mente tenían que ingresar en mecanismos industriales que -parafraseando a Benjamin- reprodujeran mecánicamente esa obra de arte original (…). Lo que yo quiero señalar con esto es que ese
    doble eje, el eje ético y el eje estético, en realidad es un eje falaz. Construye un mecanismo presuntamente irreverente, transgresor y contestatario, a través de mecanismos de aquiescencia, complacencia y reproducción del orden establecido. Esto es:
    que el dato de fundación, el dato de origen del rock nacional transgrede el mito. Ese rock impoluto del cual las apologías nos hablan en realidad está teñido de origen por estas contradicciones con las que no hay más remedio que convivir”…

    Teórico completo: http://www.catedras.fsoc.uba.ar/alabarces/1_2010_teo11.pdf

    22 Jun 2010 at 8:53 pm

  21. Carius

    Antes que nada, está bueno este intercambio de opiniones. Sigo.
    Alabarces es un charlatán, muchas veces un chambón y otras un simple chicanero. Está metiendo en la misma bolsa Rock Argentino y Rock Nacional, lo que desde el vamos es un error imperdonable. Dejando de lado eso, se autocontesta: “¿Cuando nace el rock nacional? Nace cuando “La balsa” vende 250.000 ejemplares del simple, con lo cual el gesto anticomercial se vuelve irrefrenablemente comercial.” Él considera eso. Él dice que el rock “nacional” nace ahí. Así es obvio que su hipótesis quedaría comprobada. Uno puede adjudicar muchos orígenes al rock de acá, no sólo relacionándolo con un negocio de las discográficas. Supongamos que digo que nace cuando nace Litto Nebbia, en Rosario. ¿Entonces qué? ¿El Rock Argentino es rosarino?. Pero tomémoslo como verdad, como que esa venta representó el nacimiento. ¿Y? ¿Cuál es? ¿Debía ser un fenómeno de masas sin vender ni un disco?. Y acá encuentro un razonamiento corrupto y corruptor, que se da en otros ámbitos también. ¿Cómo podía instituirse en fenómeno de masas si no podía vender un disco? ¿Qué culpa tiene si el mecanismo de difusión para las masas es la venta de discos? Si vendo discos me “vendo”, pero si no vendo no me escucha ni el loro (ahora ya no es tan así). Esa no es opción. Y ahí se confunde intencionalmente el medio con el mensaje. Se trata de un silogismo falaz por el cuál cualquier posición contraria a lo establecido es burdamente “desacreditada”. Un ejemplo: tomo cocacola, ergo apoyo el sistema, ergo estoy de acuerdo con el. Otro: trabajo en relación de dependencia, ergo tengo un salario, ergo apoyo el capitalismo. Otro: denuncio la mercantilización, pero vendo discos, entonces soy hipócrita. Esta maniobra asquerosa de manipulación pervierte la intención inicial de cualquier postura que quiera al menos “gritar pidiendo verdad”. Porque esa intención es el cambio. No hay hipocresía en querer eso. ¿Qué culpa tiene uno si nació en un sistema injusto? ¿Qué hago entonces, no digo nada y trabajo? ¿O digo pero me muero de hambre? Puedo plantar espinacas ¿Pero con más medios no podrías hacerme escuchar por más gente? O el ostracismo, o la complicidad. Esa es una opción falsa para desactivar el poder que cada uno puede tener dentro del sistema. Porque ya estamos en el es que podemos cambiarlo, y esto si así lo creemos. El gesto anticomercial del rock primigenio es completamente válido, aún en nuestros días (que pena tener que aclararlo). Y no tiene nada que ver que sus músicos vendan discos, o escriban Imagine siendo asquerosamente ricos. Porque justamente esa guita y notoriedad hicieron que ese mensaje trascendiera tanto más. ¿Generó algún cambio? Habría que ver, pero no es menos válido. Porque la honestidad de esa escritura la da una vida de coherencia artística, o intelectual, no que renuncie a sus posesiones y se vaya a vivir de croto. Renunciar a la denuncia es lo último que se debería hacer, si se tiene una intención de cambio. ¿Quién duda de la coherencia del Flaco Spinetta? Y sin embargo fue él quien le pidió 300 mil pesos de entonces a alguna discográfica para sacar su doble de Los Socios Del Desierto. Eso no cambió un ápice su credibilidad. Porque su intención creadora aún sigue ahí, y eso es rock.

    27 Jun 2010 at 11:07 pm

  22. Carius

    Sobre Dárgelos (y perdonen las extensiones de mis posteos): si, el muestra esa tensión, pero parado claramente desde un lado: “no trabajo para vos”, “soy astuta y no investigo para vos, desátame, no quiero colaborar”, “yo pertenezco a cualquiera, no al que me pueda comprar”, etc. Habla de que es mantenida por la propaganda, y eso me lleva al posteo de más arriba que hice: justamente tiene que usar esos circuitos de propaganda, de difusión. ¿Por qué? Proque es la manera de llegar que tiene ¿Hasta dónde? Ahí está la discusión, hasta dónde uno llega. Quilmes Rock, Pepsi Garch o lo que sea, o la producción independiente y difusión a otras escalas, como hace Aloras. Es una discusión el límite, y por mi parte lo tengo claro: apoyo la gestión a lo Aloras, y muchas otras bandas que hacen música sin recurrir a esos circuitos. Pero en algún momento puede ser que los usen. Y repito: usen. De ahí lo que dice Charly: “Ok, soy puta (todos los músicos lo somos), pero a mi nadie me cogió”. Porque lo que está en duda no es el rock en sí, si no si es o no rock. ¿Qué es Capitalista y qué no? Si estamos en un sistema capitalista, asumir eso ¿es ser promover su reproducción o renococer el terreno de acción? ¿Cómo se asume el rock como capitalista? ¿Vendiendo discos? ¿Hay un rock socialista? ¿O un anticapitalista? Otra vez me remito al anterior posteo. Precisamente que haya una tensión muetra hasta donde es difícil mantener una postura crítica, y tal vez perecer “artísticamente” y ser asimilado por el “sistema”. Pero eso no es posible si uno realmente hace rock. No hablo de Airbag. No hablo de La 25, o de La Renga. Sí se puede discutir, hasta ferozmente, si cada tal o cuál hacen rock, pero eso está en la actitud y en cómo su conducta la demuestra. Y es posicón de “con un coraje que no está seguro de poseer, si se pone de pie para señalar algo que está mal”, que tan bien define al rock, existe antes de las 250 mil copias de La Balsa, y de Elvis, y de los negros en los campos de algodón, y más atrás todavía. Es sólo un concepto actual que engloba mucho más que música (en eso estamos todos de acuerdo, por lo que leo). Si su expresión musical tiene un contexto capitalista, será parte de su existencia moverse en ese ámbito y señalar lo que le sea incongruente con sus principios. Y si tiene otro momento histórico, su esencia sería la misma.
    Manuel habla de Rimbaud y Baudelaire. Del primero, resalta su fín como mercader. Pero Rimbaud no es eso. Es quien es por su obra, parte de ese “rock histórico” al que me refiero, y por su vida adolescente y media juventud. No por su renuncia a eso, su derrota “moral”, para hundirse en las entrañas de la infamia. Es como Santana. Santana es el de los ‘70, y primeros ‘80, no el forro de ahora que lucra con cualquiera mamerto al lado. Y que me perdonen los seguidores de Santana, yo también lo estimaba. Pero su etapa rockera se acabó. Eso no le quita validez a lo que hicieron. Sus obras están ahí. Baudelaire habla del poeta volviéndose ramera, tanto como Dárgelos luego, o Zappa. Pero esto no es una claudicación. Estaba justamente luchando contra la irrupción del Mercado en un ámbito que era púramente artístico. Estaba vislumbrando cómo una concepción de la creación mediada por el dinero como fín (y no como medio de susbistencia) iba tomando forma. Porque la bohemia se la mantenía la mujer, pero vidrio no comía, y por eso “se pone de pie para señalar algo que está mal”. Ya que estamos cito un párrafo que es cercano a la Carrera del mismo Alabarces. Sale de “Le public moderne et la photographie” (1859), de Baudelaire. En el dice, hablando de la fotografía: “Estoy convencido de que los progresos mal aplicados de la fotografía han contribuido en mucho, como por otra parte todos los progresos puramente materiales, al empobrecimiento del genio artístico francés, ya por otra parte tan raro (…) Esto sucede en el sentido de que la industria, al hacer irrupción en el terreno del arte, se transforma en su enemigo mortal; y que la confusión de funciones impide que uno y otra cumplan con las que les son propias. La poesía y el progreso son dos ambiciosos que se odian con un odio instintivo; cuando coinciden en un mismo camino ese odio determina que uno de los dos utilice al otro”. Interpreto, por otras lecturas (Bourdieu), que lo que Baudelaire llama progreso es lo que hoy vemos como “capitalismo”, que en ese entonces tomaba otras formas. Ahí también se pueden encontrar la utilización que uno hace del otro, dependiendo de la circunstancia. Y sí, salvando las distancias, hago foco en su lectura de la relación entre industria y Arte. Si llama prostitutas a los poetas, es como acto de resistencia, no como aceptación de una realidad. Y eso también es rock.

    27 Jun 2010 at 11:59 pm

  23. Manuel

    Yo dudo de la coherencia del flaco Spinetta. Un músico genial, sin dudas, unico, lo que quieran pero no coherente.

    28 Jun 2010 at 11:57 am

  24. Un artista hasta puede ser menemista… no importa si crea! pero que cree en serio! en vano tener un discurso bonito si luego no crea. El artista está para crear, no para bajar línea, militar o dar un mensaje o ser coherente. Eso es secundario, sobre si todo si casi siempre todo eso va en desmedro de la obra.

    29 Jun 2010 at 1:56 am

  25. Gregorio

    # Lucho:

    Pablo Alabarces habla sobre el origen del Rock Nacional pero no ama al rock nacional. Para qué leerlo entónces sino para corroborar una vez más que de aquello que no se ama es mejor no hablar o que es prudente alejarnos de aquel que no ama lo que predica?

    …Aplicable a todos los que utilizan su libido en “negar” la idea misma de la cultura rock y su aspecto revolucionario, cerador, activador, vitalista, anticapitalista, antisocialista, etc, etc.

    29 Jun 2010 at 1:21 pm

  26. Lucho

    No pienso defender a Alabarces, no lo merece ni él, ni ustedes, ni yo.
    Me pareció útil para está discusión el punto de vista que propone. En cuanto al contenido del texto estoy más cerca de Carius que de Alabarceres. Entiendo que la venta masiva del simple La Balsa no es el gesto que da inicio al rock nacional, sino el de consagración dentro de la industria cultural. Lo que si se crea allí, desde el Capital, es el “Público de Rock Nacional”, el cual es bien heterogéneo y, ni siquiera, necesariamente rockero (como hay músicos rockeros y rockeros que no son músicos). También, se puede pensar (con Melero) el rock como un “estado” y desbaratar cualquier teoría dineraria. Por ejemplo: cuando Fito cerró el Bicentenario, durante el solo de Dizzy Espeche en Ciudad…, entré en “Estado de rock”.

    30 Jun 2010 at 2:52 pm

  27. Carius

    Claro que ni hace falta defender a Alabarces (seguro que él puede sólo contra todos nosotros juntos!!). La cita es muy útil para aportar otro punto de vista, y listo. Al menos lo tomé así, otra opinión, algo que masomenos todos estamos mostrando en este posteo de Aloras. Parafraseando a Bourdieu: “el Público de Rock Nacional no existe”. Sí comparto que ese momento de la balsa puede haber sido aquel en el que el Mercado “vió” ese posible público (y digo negocio).
    Esta bueno eso que dice Melero, también me pasa seguido ese “Estado de rock”. Pero se agotaría en una reacción fisiológica, y me parece que hay más que eso en lo concerniente al tema en discusión.
    Coincido con Lucho en que Alabarces no habla desde adentro, y su análisis es bastante superficial. No creo igual que la “cultura rock” sea anti nada, al contrario, a favor de, porque lo que hay es una propuesta creativa siempre detrás, sino es mera destrucción, luego bombas de humo, y nada más.
    Ghandi, cuando tiraste la imágen del artista menemista se me vino a la cabeza su “Arte, Arte, Arte!”. Andá a saber porqué, quizás ni votó al de Anillaco. Crear también es discurso, si vamos al caso. Pero no sé porque me da la impresión de que tomás el hecho de ser coherente como una restricción para el artista. Puede ser. Pero la otra opción lleva a la inimputabilidad del mismo, a que pueda hacer cualquier cosa porque puede nomás. Ahí vemos a esta manada de imbéciles diciendo que arte es operarse estéticamente 500 veces la cara, o embarazarse, o tantas cosas más, mas cerca del llamar la atención y la fama, que de crear algo y la posteridad. Lo de bajar línea es algo tan discutible como el rol del intelectual y su compromiso social. Me remito al ejemplo de manual con Sartre. Todo lo que haga el artista estará relacionado con su sociedad, el está dentro de ella, él crea en ella. ¿Crear no es dar un mensaje? ¿Qué artista puede no bajar línea, o no militar, ni dar un mensaje o no ser coherente con su obra? Casos incoherencia hay a roletes, ¿pero de todo junto? Un artista puede ser loco, pero un loco no es artista (es un loco nomás).
    De la coherencia del Flaco Spinetta, Manuel, no sé cómo defendértela, pero porque no sé como atacarla… Puedo pensar en aquel disco que canta en inglés, pero aún así eso es defendible, es difícil encontrarle una grieta como la que te hace decir que no es coherente. Entiendo que no estás hablando de su calidad musical (aunque claro, puede o no gustarnos)

    01 Jul 2010 at 1:30 am

  28. Lucho

    Con respecto al tema de la coherencia, entiendo que debe separarse la “vida artística” de la “vida cotidiana”. Creo que la verdadera independencia, con respecto de procesos industriales, es la artística y no la comercial. Puesto que los canales de distribución y publicación de una obra musical son los mismos, ya haya sido esta producida por una compañía multinacional o por los propios integrantes de la banda (siempre habrá excepciones). Se puede observar en las discografías de Charly, Fito y Spinetta, entre otros, una enorme coherencia interna ( a pesar de, o quizás por, ciertas disrrupciones, irrupciones, reelavoraciones, etc.). El reposicionamiento político de Fito, como hombre público y como intelectual, es una intervención sumamente saludable, más no hace ni mejor ni peor su último disco, pero si influye sobre las condiciones de recepción de dicha obra en este momento dado. El hecho de que el Flaco haya cantado Barro tal vez en el festival por las Malvinas de 1982 puede que modifique la manera de recibir la canción por parte de quien sabe el dato y elabora una valoración negativa de lo sucedido, pero poco tiene que ver con la letra o la música en sí. El ejemplo contrario son los Dulces 16, que se negaron a tocar en el festival de marras y hoy son los menos quienes recuerdan esta banda que hacía rock “chabon” diez años antes de que se inventara el término y mucho mejor que cualquiera de las bandas nacidas después de los noventas .

    01 Jul 2010 at 1:44 pm

  29. “No hay obras morales o inmorales, sólo hay obras buenas y malas”.

    Oscar Wilde

    (la cita es inexacta)

    01 Jul 2010 at 10:40 pm

  30. Lucho

    Fe de erratas: Dulces 16 tocó en el festival por Malvinas; dos de las bandas que se negaron son: Virus, y Los Violadores.

    También quería agregar que esa “coherencia interna” a la que hice alusión en el postéo anterior, está contenida dentro de la ideología del artista (ideología en el sentido que le da Lukács: una teoría que conlleva a una praxis).

    06 Jul 2010 at 5:04 pm

  31. Carius

    qué buena frase de Wilde, un genio. Pero justamente él puede ser un símbolo de ese artista que no se escinde de la persona. Un tipo más que comprometido en mostrar y denunciar con su obra y su conducta la hipocresía de la época. Una cita perfecta para escandalizar a su sociedad, más que para perdurar como una posición intelectual literal. Me arriesgo a pensar que si su entorno reprimiera por buenas o malas, el bregaría por la distinción moral inmoral, sólo por seguir siendo Wilde.
    No sé si negarse a tocar en un festival como el de Malvinas es algo loable. Lo digo pensando en la postura que tomaron quienes sí tocaron, sus razones, y la de toda la gente que fue. Gente que regularmente era arriada en celulares por los mismo que ahora armaban semejante festival. Todos ellos difícilmente hayan incurrido en un “olvido colectivo” de la realidad circundante, y más bien tiendo a pensar que lo hicieron por una buena causa: acercar donaciones, escuchar música, congregarse colectivamente en un momento donde ello era un ejercicio de libertad palpable. Fue algo ingenuo, tal vez; bienintencionados muchos, seguramente; manipulado, tergiversado y traicionero, sin duda. De Violadores me gustaría averiguar algo más de sus razones (poco les creo). De Virus sí creo una postura realmente crítica, ya que uno de los Moura fue desaparecido, y algun otro también militaba. Dicho esto, me perdí. Quería escribir algo sobre la distinción entre coherencia entre vida “artística” y cortidiana. Hay músicos que para mí hacen cosas realmente horrendas, desagradables, un desastre, pero su coherencia artísitica va más allá de mi gusto: realmente trabajan desde su verdad, sin especular. Y esto me parece que es debido a su coherencia cotidiana, por decirlo así, personal. No puedo pensar en un caso contrario (no se me ocurre).

    07 Jul 2010 at 3:14 am

  32. Manuel

    si vamos a hablar de un devenir “no histórico”, entoces no hablemos de nacimiento, de origen, y mucho menos de un origen único y esencial…

    16 Jul 2010 at 11:28 am

  33. Gregorio

    SIí amigo Manuel, el problema no se plantea en términos de NO hablar de ciertas cosas sino DESDE DONDE hacerlo. Se habla por ejemplo de nacimiento no histórico, del origen desde la genealogía, de la escencia desde la no-moral,etc, etc. No se le escapan a las palabras, se le escapan a las opiniones que no pueden ser sostenidas en un concepto.

    Abrazo

    19 Jul 2010 at 10:32 am

  34. Lucho

    Me parece que el concepto de “devenir no-histórico”, no desestima para el análisis las circunstancias en que un hecho se manifiesta. De todas manera, esta discusión se detiene en un aspecto metodológico posible (el de Deleuze) y, si bien es saludable, no atañe a la discusión
    planteada por Aloras. Con respecto al último post de Carius, creo que se allí aparece una de las diferencias entre el rock y el pop. Es decir, que la coherencia artística de artista pop no es necesariamente personal (las más de las veces está diseñada. Dejemos de lado a Prince, Bowie o Madonna) en cambio la del artísta de rock es sumamente personal.

    19 Jul 2010 at 4:07 pm

  35. pity_alvarez

    muy bueno el texto… la expresion… la impresion de algo que muchos sentimos, vemos y OIMOS y pocos pueden evidenciar con palabras escritas o habladas (y que muchos disimulan con la idea de arte o simple diversidad cultural)

    aunque el verdadero proposito de escribir algo asi (con el conocimiento de que mucha gente lo leera y mucha estara deacuerdo) creo es hacer algo… no?

    ROCK and ROLL

    20 Jul 2010 at 3:48 pm

  36. Gregorio

    Lucho: como dato no histórico te agregaría que el método o la metodología que retoma aloras pareceria ser ante todo nietzscheana (genealogia contra Historia) Y es claro que el término rock aquí,es el concepto que intenta recrear siendo inmanentes a él, los demás subgeneros ( pop, rockpop, poprock, heavyrock, etc.)

    23 Jul 2010 at 2:09 pm

  37. Lucho

    Lo cierto es que tengo un conocimiento muy lateral de la filosofía, pero entiendo lo que decís de Nietzsche, por lecturas que he hecho de Foucault y Deleuze. Ahora con respecto al Pop como subgénero del rock, estoy de acuerdo a medias. A Carca, Aloras, Melero, Paez o García, entre otros, los considero como músicos que participan del género Pop desde el rock , pero no puedo considerar que Natalia Oreiro o Emanuel Ortega participen del género rock desde el pop, habiendo, en ambos casos, interpretado temas compuestos para ellos por Andés Calamaro. También separo el “gesto pop” (o el pop como poética o praxis estética) y el género “música pop”, en tanto orientador de prácticas de mercado.

    25 Jul 2010 at 10:20 pm

  38. Gregorio

    Lucho:

    Creo entender tu confusión.En este ensayo se habla de la cultura rock. Pop, transe, hard o el subgenero que sea. Y decis que no podes meter allí a Natalia Oreiro o Emanuel Ortega. Es que no son músicos, son actores o algo así.

    Abrazo

    04 Ago 2010 at 2:36 pm

  39. Lucho

    Dos objeciones:

    El trance es un género de música electrónica, que nada tiene que ver con el rock y todo con el pop.

    Emanuel Ortega (cómo, por ejemplo, Robby Williams) compone y escribe casi todas sus canciones (el hecho de que lo haga bien o mal es otro tema).

    04 Ago 2010 at 8:18 pm

  40. Gregorio

    Lucho: La movida de musica electronica ES una de las extensiones de la mismisima cultura rock.

    Y a Emanuel Ortega no se para que los queres…jejeje

    05 Ago 2010 at 4:05 am

  41. lucho

    No querría caer en el fundamentalismo de mi admirado Pappo, pero aseverar que “La movida de musica electronica ES una de las extensiones de la mismisima cultura rock”; me parece una opinión posible, pero, de momento, no le encuentro asidero, por ejemplo: Aloras no cita en el texto a un solo artista electrónico, ni ninguno de los subgéneros posibles, de manera denotada ni connotada. Así estas más bien me parecen culturas paralelas y hasta antagónicas, como lo son el tango y el rock, por más que se fusionen las musicas que acompañan a cada movimiento, o que algún integrante de ellas participe de ambas, incluso cuando esto último ocurre (y es frecuente), tanto los ámbitos en que se desarrolla, como los hábitos que adquiere, son completamente diferentes.

    05 Ago 2010 at 3:20 pm

  42. Gregorio

    No cita porque desarrolla un concepto a partir de la idea ROCK como globalizadora de todos sus desprendimientos. La milonga no salió del rock, ni el jazz salió del rock, pero la musica electronica, el pop, etc SI salieron de allí, despues de, como extensiones o bifurcaciones, como variaciones de ese germen rock del que habla en el ensayo. LO demás es averiguar en los libros, preguntarle a los musicos de esos generos o bien seguir escuchando a Pappo y opinar por opinar. SIN ánimo de ofender, por favor. Me encanta la viola de Pappo.

    06 Ago 2010 at 4:09 am

  43. Lucho

    Claro que debo leer y conversar (lo estamos haciendo), pero de ello quiero sacar mis propias conclusiones. No me interesa rivalizar, ni competir; solo cambiar opiniones. Como ya dije: No querría caer en el fundamentalismo de mi admirado Pappo. Mi opinión, acaso no quedo clara, es que la movida electrónica tiene autonomía respeto de la cultura rock, con ello no quiero decir que no sea un desprendimiento de ella, ni que es mejor o peor. . En las serie documental Mix, sobre la historia de la música electrónica, que se pasó por canal A, se abonaba está idea de la autonomía y era gente de ese palo. También lo hace el libro Personas en Loop.

    07 Ago 2010 at 3:33 pm

  44. Gregorio

    Decías Lucho:

    “me parecen culturas paralelas y hasta antagónicas, como lo son el tango y el rock”

    De allí veníamos. Una cosa es que ahora tenga cierta autonomía (es decir, que mantenga su propio mercado, sus codigos, etc) y otra cosa, en realcion al texto que aquí nos convoca, es decir que la musica electrónica actual no tiene su origen en el rock. Finalmente, el ensayo puede referirse tambien al amburguesamiento de los artistas electrónicos devenidos productores de productos para el mercado sin resistencia al presente, sin actitud rockera en el sentido de rebeldia, cambio, renovación, etc.

    12 Ago 2010 at 4:10 am

  45. Lucho

    Seguro. Una cosa es (por ejemplo) The Vaselines, en su momento y ámbito de emergencia y muy otra, como bien decís, lo que ocurre hoy día. Y en cuanto a lo de “culturas paralelas y hasta antagónica”, sostengo que lo son; incluso creo que sus posibles rebeldías deberían ser actos diferenciados.

    12 Ago 2010 at 5:53 pm

  46. ey!, Gonzalo!, deberías unirte a “la caravana americana”!!… promueve algo parecido a lo que propones aquí…

    Saludos!!

    21 Ago 2010 at 10:00 pm

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