Yo sigue siendo otro

Posted by Gonzalo Aloras on Mar 27 2010 | Uncategorized

Ya lo mostró el filósofo alemán, la historia no avanza dialécticamente. Si los jóvenes de hoy aprecian a la Nouvelle Vague es porque también estarán creando su época, rompiendo con el pasado, por más grandioso que éste haya sido. Filmarán su Sin Aliento, escribirán su Anticristo y grabarán su Hot Rats, aunque tal vez  nosotros no podamos disfrutarlo.
¿Qué hubiese sido de Kafka (o de todos nosotros) si se hubiese detenido en Shakespeare? O del mismo Will, si se hubiese detenido en Plauto o Séneca. Nunca hubiésemos disfrutado de un Hamlet o de un Lear. Sin embargo mezcló todo y encima se preocupó por llenar el teatro. Y lo llenó.
La época es complicada. Pero no muy lejos en el tiempo y en el espacio: Caetano Veloso se junta con los amigos de sus hijos, dejando todo ego de lado, se deja producir, y arma discos y conciertos hermosos, que también hablan de esta época. Los jóvenes despertaron hace rato. Como en todos los momentos difíciles del mundo (y de este país) se está gestando un movimiento en los intersticios, en las sombras, en la periferia con pibes de no mucho más de treinta años.¿Cuántos años tiene Lisandro Alonso? ¿O Lucas Martí? ¿O Aristimuño? ¿O Juan Terranova? ¿Y su público? Porque también existe un público.
Además todos sabemos que no se puede sacar provecho artístico de ser esclavo de una depresión generalizada…

Tiento Al Tiempo

21 comments for now

21 Responses a “Yo sigue siendo otro”

  1. me gustó esta reflexión, la ira argumentada… apolínea.

    te recomiendo un escritor argentino joven (creo que tiene 33 años) llamado Oliverio Coelho… es estupendo, sobre todo en su novela Ida.

    No dejes de leerlo si estás buscando joyas en la sombra.

    Saludos

    28 Mar 2010 at 8:54 pm

  2. Habrá que entender, despojado de cualquier humanismo, que el hombre ha sido y será estúpido y por eso el artista tiene algún valor, no porque no sea estúpido, sino porque es un estúpido llevado hasta las últimas consecuencias. Como reza el aforismo de william Blake: “el necio si persistiera en su necedad se volvería sabio”. Pienso que va por ahí la cosa. No hubieron pasados mejores, sí modas más o menos estimulantes. Pero la estupidez siempre es el común denominador de todos los tiempos.

    28 Mar 2010 at 9:00 pm

  3. una pregunta: la frase inicial no sería “la historia avanza dialécticamente”?

    Porque la explicación siguiente es dialéctica. Y así el filosófo alemán sería Hegel.

    Si la frase inicial es como está ahora, quién es el filosófo alemán?

    29 Mar 2010 at 4:52 pm

  4. Gonzalo Aloras

    Explicanos un poco por qué ves dialéctica la frase que tu dices:

    Si los jóvenes de hoy aprecian la Nouvelle Vague es porque también estarán creando su época, rompiendo con el pasado, por más grandioso que éste haya sido

    30 Mar 2010 at 1:11 pm

  5. Gonzalo Aloras

    La Nouvelle Vague es pasado. Es necesario apreciar el pasado para romper con él. La dialéctica no acepta más que el menosprecio de algo para presentar su antitesis y luego sintetizar. Aqui está en juego otra vision: Sumo el pasado, me sumo a él y lo rompo, lo transformo, lo reinvento a la vez.

    30 Mar 2010 at 1:16 pm

  6. señor K

    Mi nombre es Manuel Espeche.
    Gonzalo, te explico que no fue cobardía el seudónimo sino una manera de estar en consonancia con el humor kafkeano. Además no creo mucho en la firma de Derrida.
    En cuanto al querido Gregorio -también muy en la frecuencia del admirado Franz- le digo que no creé absolutamente nada para combatir este cancer. No soy un artista ni nada que se le parezca, pero sí alguien que se interesa por el cine, la música y la literatura de ayer y de hoy y como tal doy una opinión. ¿O acaso no puedo? ¿Tengo que haber creado “algo” para poder hablar? ¡Y después pretenden que cambie la percepción! (Por eso, Gonzalo, te decía que tus intenciones son buenas pero tu discurso peligroso. Nuestro querido insecto –con humor, eh- Gregorio es un ejemplo de las consecuencias. ¿Todos esos que noche a noche ven a Ricardo Fort deben ser genios creadores para poder decir que leer les aburre o que no saben qué mierda es Viridiana? ¿Todos deberíamos ser “artistas” para percibir una obra de arte? Posiblemente. Adorno creía que ese era el fin último de la autonomía del arte. Benjamin, vería en eso una buena idea pero también la semilla del fascismo. Así y todo, el estructuralismo se encargó de eso. En esa línea de pensamiento podría decirte que “creo”, día a día, una forma de percibir el mundo.
    Basta de adorar todo y defender por defender y no tener sentido crítico. Últimamente me encuentro con gente talentosa (como el caso de Aloras, sino no hubiese llegado a aquí) que por momentos tiene un discurso a mi humilde modo de ver ingenuo, otras sectario o un poco facho, tal vez sin darse del todo cuenta, y otras lavadito como la música de Aristimuño. Y bueno este espacio fue mi forma de reaccionar contra eso. Algo similar sucede con el caso Páez- Arjona. Miren a qué depresión generalizada llegamos que el soquete de Arjona termina dándole una lección al gran compositor que es Fito Páez. ¿Esa preocupación de Páez por la cantidad de Luna Parks que llena Arjona y no el genio para mí indiscutido que es García (que no sé cómo es posible que hoy en día esté arriba de un escenario) no nos está hablando, según Páez, de la misma decadencia de percepción de la que habla Aloras? El Edipo del rock lo tienen los mismos rockeros, no sólo los periodistas. La diferencia es que Aloras, gracias a Dios o a Walt Whitman, no se mete con tipos como Arjona sino que revaloriza a gente como Buñuel o Zappa. Lo de Páez ya no es ingenuidad sino idiotez; como Saer, enorme escritor, que se preocupaba por las ventas de Paulo Cohelo. ¿Por qué estos tipos tan geniales se preocupan por nimiedades semejantes? ¿Les preocupa su propio bolsillo, que ellos no vendan la misma cantidad de libros, de entradas, que la gente no los ponga en el lugar que ellos creen merecer? Demasiado ego. Esa también sería una falla de percepción. Lo que quiero decir es que en el fondo de todo esto encuentro una subestimación de la gente en general, del tipo que llega de laburar y no sabe leer correctamente a Nietzsche o no se da cuenta de que Kafka es pop o ni siquiera sabe que estos autores existen. No sé, tal vez me equivoque. Pero así lo veo yo, como dice Guillermo Nimo. Me parece peligrosa esa exaltación romántica del artista o de lo artístico en pos de un mundo mejor, cuando todos sabemos que el artista puede ser (muchas veces es) un canalla, un egoísta, un hijo de puta, un marrano, como dice Artaud, o un estupido llevado a las últimas consecuencias, como dice Gandhi.
    También veo cierta ingenuidad en reiterar el texto pero omitiendo partes y afirmando donde se niega y viceversa.
    Pero bueno, eso podría ser un avance dialéctico, ¿no? Las afirmaciones me parecen simpáticas y son cosas que yo mismo podría afirmar. Pero la negación final sí me parece de una ingenuidad total, tipo Imagine, aunque esta sea una bella canción. ¿Yendo de la cama al living o Los pichiciegos no fueron concebidos no en tiempos pauperizados estéticamente sino de GUERRA? Pero desde ya queremos, por el bien de la humanidad y no sólo del arte, evitar vivir en medio de una depresión generalizada. Ese texto no es mi texto. ¿Quién puede apropiarse de la originalidad de las palabras? Aunque hubiese sido reiterado idéntico ese texto es de ustedes, Gonzalo.

    Con respeto,
    saludos.

    Manuel.

    Pd:
    No leí a Cohelo. Lo leeré. Gracias por la recomendación Sé que también sacó una antología de cuentos coreanos. Hay muchos nombres, por suerte. Felix Bruzzone, Patricio Pron, Clara Muschietti…la lista es larga.

    30 Mar 2010 at 2:25 pm

  7. A lo que se refiere Gonzalo es la dialéctica finalmente: porque en la dialéctica la sintesis es superadora pero incluye al nivel anterior en el interior de tal sintesis. El pasado entonces no se desecha.

    Con respecto al señor k, comparto su escepticismo. Y el intentar subestimar el aura benévola del arte: si vemos el palacio de versailles y sus jardines nos embelesaremos cuando fue contruído por un tirano (Luis XIV creo, el Rey sol). Lo mismo si uno ve Bailando por un sueño se podrá encontrar una estructura barroca muy compleja -con contenido chabacano claro-, pero el autor, o el productor, es nada más ni nada menos que otro ser nefasto. El secreto de sus ojos, que todos aclaman, es una prolongación internacional de la demagogia kirchnerista.
    Claro los ejemplos son polemicamente tristes y mereceré sus insultos, pero nos muestran emblemáticamente que el arte tiene fines deleznables tanto como cualquier otra actividad humana y cultural.

    Claro que para mí puede haber resistencia en el arte (van gogh, spinetta, velazquez) y por eso sigo apuntando a él, pero eso merece una explicación muy larga ligada al fracaso y al artista como un linyera metafísico, la cual no tengo ganas de escribir -salvo para mi novela.

    saludos.

    30 Mar 2010 at 10:31 pm

  8. Recomiendo leer un artículo de Fabián casas que circula también por internet sobre la falacia del artista de izquierda…

    Aunque no recuerdo el nombre del artículo.

    30 Mar 2010 at 10:35 pm

  9. Fe de erratas: “que el arte tiene fines deleznables…”
    el adjetivo es atroces, más que deleznables.

    31 Mar 2010 at 2:48 am

  10. Gonzalo Aloras

    “Mi nombre es Manuel. No creé absolutamente nada para combatir este cáncer. No soy un artista ni nada que se le parezca, como tal doy una opinión. ¿O acaso no puedo? ¿Tengo que haber creado “algo” para poder hablar?¿Todos deberíamos ser “artistas” para percibir una obra de arte? Últimamente me encuentro con gente talentosa que por momentos tiene un discurso ingenuo, otras sectario o un poco facho. Y bueno este espacio fue mi forma de reaccionar contra eso.¿Por qué estos tipos geniales se preocupan por nimiedades semejantes? Lo que quiero decir es que en el fondo de todo esto encuentro una subestimación de la gente en general, del tipo que llega de laburar y no sabe leer correctamente a Nietzsche o no se da cuenta de que Kafka es pop o ni siquiera sabe que estos autores existen. Me parece peligrosa esa exaltación romántica del artista o de lo artístico en pos de un mundo mejor, cuando todos sabemos que el artista puede ser (muchas veces es) un canalla, un egoísta, un hijo de puta, un marrano.”

    Querido Manuel y demás compañeros lejanos:

    Gracias por continuar un poco más el diálogo y ayudarnos a seguir despejando confusiones ( quizá el drama de nuestro tiempo: la mezcolanza de opiniones, conceptos contradictorios y falsos problemas que gran parte de la temprana juventud padece). Para seguir con el método de retomar el texto anterior, vuelvo a presentar un resumen sin variar esta vez más que su extensión y facilitar así el entendimiento de los puntos que más te interesan y los que creo contienen lo sustancial de vuestra preocupación.

    Justamente lo que tendría que devenir artista (y cada vez más en lo posible) es nuestra percepción. Por ejemplo, “La gente en general”: qué tipo de monstruo es ese con el que una percepción disminuida nos suele alucinar?

    Acaso no podemos también percibir un pájaro como artista en su canto y en su expresividad, en sus posturas y en sus invenciones, no subestimando por ello al pájaro-obrero que posee un canto mínimo, limitado a una breve serie de movimientos y colores cotidianos?

    El artista no necesariamente es una persona, pues otra percepción nos permite vivenciarlo como un universo en el que coexisten estilos, movimientos, colores, sonidos, canciones, letras, ideas, historias, sombras, líneas que nos combinan y líneas que no.

    Ingenua, facha, canalla, egoísta, hija de puta, marrana y escéptica es en todo caso un tipo de percepción disminuida, que juzga, que piensa en términos de objeto-sujeto, de “personas”, de culpables, que tiene secretitos para develar y que por eso mismo no puede otra cosa. Y claro que es peligrosa esta percepción del mundo; es la que predomina y sólo da lugar a reacciones, y jamás a creaciones, que es lo que en definitiva más nos hace falta como humanidad.

    La seguimos luego.
    Saludos

    31 Mar 2010 at 4:41 am

  11. Así como me parece ingenuo hablar de sujetos cartesianos buscando revelar el objeto, me parece peligroso hablar de percepción sin pensar en sujetos. Porque allí es donde se cae en Lo uno.

    Lo que a mí me parece es que creación hay y habrá siempre, internet es el partenón. Las ideas se mueven y la producción es infinita. Claro que como de costumbre no están más que al servicio del control social, de la unidad, de lo Uno.
    Una cosa es que no haya creaciones, otra diferente son los usos y fines. Esas creaciones no parten de artistas sino de creativos que cumplen el mismo servicio que cumplía cualquier pintor de cámara retratando al rey.

    Sigo pensando entonces que no hay arte genuino sino en el fracaso de cumplir con los fines.

    31 Mar 2010 at 1:26 pm

  12. “Yo es otro” (Rimbaud)

    Si lo que se pretende es sostener un pensamiento filosóficamente consistente, entonces entraríamos en otro plano y allí no se puede prescindir de una teoría acerca del ser, sea esta la que sea, para comprender desde dónde habla quien habla. En consonancia con lo que venimos diciendo, esta ontología no puede ser sino inmanente, y se funda en la afirmación de la univocidad del ser. Se trata siempre de pensar el pensamiento sobre un fondo de pre-comprensión ontológica del ser en tanto que uno, lo cual no impide que el pensamiento empiece por la diferencia y sea creador de nuevos sentidos, sino que implica que todos esos sentidos «se refieran a un solo designado, ontológicamente uno». Sólo podemos afirmar la inmanencia si concebimos el ser como univoco, lo cual significa rechazar una distribución jerárquica del ser al estilo platónico en favor de una consideración de los seres desde el punto de vista de su potencia. El ser no se dice de diferentes maneras como quería Aristóteles, se dice en un único y mismo sentido de todo lo que se dice, aunque aquello sobre lo que se dice difiere en intensidad, en potencia, en fuerza expresiva. En cada forma del ser, concebido como Uno-Todo, se producen «diferencias individuantes» que podemos llamar entes, pero que en realidad son grados locales de intensidad constantemente móviles y enteramente singulares. Un campo pre-individual y pre-subjetivo; el momento previo a la constitución del sujeto. El individuo supone la convergencia de un cierto número de singularidades, determinando una condición de cierre sobre la cual se define una identidad. Pero en definitiva, toda subjetividad deriva de un campo trascendental constituido por singularidades nómadas e impersonales, las cuales solo mantienen entre ellas relaciones de divergencia o disyunción.
    El campo trascendental es impersonal, pre-subjetivo e inconsciente. Se opone tanto a las condiciones transcendentales kantianas como al yo trascendental de la fenomenología. Plano de inmanencia, que difiere de las connotaciones de la palabra «campo», la cual sugiere la presencia de un sujeto situado «fuera de campo» o en el límite de un campo que se abre a partir de él como campo de percepción (como así lo entiende la fenomenología); y para evitar el término «trascendental», estrechamente relacionado con las formas a priori de la experiencia kantiana. El campo trascendental no acepta presupuesto alguno: ni sujeto dador de sentido ni condiciones a priori de la experiencia. Plano de inmanencia para poner de relieve que en ese campo trascendental nada es supuesto de antemano salvo la exterioridad de las relaciones que lo componen.

    Pues el verdadero peligro esta del lado del sujeto.

    31 Mar 2010 at 2:07 pm

  13. ¿Quién es?

    Es bueno el texto y me conforma aunque a grandes rasgos.

    Say no more.

    31 Mar 2010 at 11:26 pm

  14. YO SIGUE SIENDO OTRO

    01 Abr 2010 at 12:39 am

  15. señor K

    Jan Kott dice que tanto el amor como el crimen son la marca de lo humano. Y muchas veces a través de ellos podemos llegar a nuestra propia anagnórisis.
    Gonzalo,
    esta vez estoy bastante de acuerdo con lo que decís, en cuanto a que el artista no tiene que ser necesariamente una persona. Tus ídolos Deleuze y Guattari dicen que el arte no es un antropomorfismo sino un geomorfismo: el arte es prehumano (preconsciente) y está ya en la naturaleza. De acuerdo.
    Retomando el comentario anterior, es muy “subjetivo” que ese extracto que reiterás sea lo más importante para esta discusión. Yo sugiero que percibir “también” es crear y eso está omitido. Y del ego mal puesto también “deviene” una percepción atrofiada, de eso no te quepan dudas.
    Pero bueno, es tu percepción.
    Concuerdo con que el problema es humano -del hombre más allá del nombre- sea Artaud, John Lennon, Ricardo Fort, Gaby Alvarez, vos o yo. Pero no te olvides que vos también hablás de “personas” y de “culpables” (Buñuel, Zappa, seudo espectadores, seudo artistas y críticos freudianos). También, además de tu condición creadora, tenés una percepción que juzga. Ojo, no me parece mal. Es más, como hombre, me parece inevitable.
    Tampoco olvidar que el marrano es un cerdo, o sea un animal, un artista.

    “Gracias por continuar un poco más el diálogo y ayudarnos a seguir despejando confusiones ( quizá el drama de nuestro tiempo: la mezcolanza de opiniones, conceptos contradictorios y falsos problemas que gran parte de la temprana juventud padece).”

    De nada; pero aclaro que, al menos yo, no ayudo a despejar confusiones, en todo caso me interesa más instalarlas. Generar y generarme preguntas, descubrirme en mis propias contradicciones, dejar de entender un poco, de tener todo tan claro. Yo les agradezco por eso a ustedes. En eso que vos ves el drama de nuestro tiempo y un padecimiento, yo veo algo muy disfrutable: la mezcolanza de opiniones, la contradicción, los falsos problemas…son nuestra educación sentimental, que, por cierto, no acaba nunca.

    Forever young.

    Pero no tenemos que verlo del mismo modo, ni tener la misma búsqueda.
    Me despido y démosle paso al “cruel” abril de T. S Eliot, que “mezcla memoria y deseo”.

    Felices pascuas,

    Manuel.

    Pd.
    Gandhi: el artículo de Casas que decís se llama “La reacción”. Sí, es altamente recomendable.

    02 Abr 2010 at 2:45 pm

  16. “Pero no te olvides que vos también hablás de “personas” y de “culpables” (Buñuel, Zappa, seudo espectadores, seudo artistas y críticos freudianos). También, además de tu condición creadora, tenés una percepción que juzga.”

    Si hablásemos de culpables sería para decir que no los hay o que no nos interesa. Pero aún no hemos encontrado tu cita en nuestros textos. Veníamos de decir que un artista no es necesariamente una persona, sino un universo en sí mismo poblado de sensaciones, ideas, etc etc. Entonces: Universo Buñuel (más allá de la persona) Universo Zappa… Y a la vez existen los seudo artistas, los críticos freudianos, etc; en estos últimos casos es un tipo de percepción y de visión lo que se pone en cuestión o se critica. No hay “personas juzgadas”. Lo que se pone sobre la mesa son los “modos” a los que luego, ya sean personas, instituciones, sociedades o enunciados se acoplan. La percepción no juzga, experimenta.

    “Yo, no ayudo a despejar confusiones, en todo caso me interesa más instalarlas. En eso que vos ves el drama de nuestro tiempo y un padecimiento, yo veo algo muy disfrutable: la mezcolanza de opiniones, la contradicción, los falsos problemas…”

    Y este sí, podría ser un buen cierre para el diálogo: esta inesperada “confesión personal” de último momento nos ayuda a aclarar definitivamente los dos proyectos, los dos modos, los diferentes planos que hasta aquí dialogaron o lo intentaron. Qué quiere el que habla? Es la pregunta que sobrevuela todo discurso. Y hemos sido sinceros al hablar, quizá sostenidos en un cierto respeto mutuo o en una cierta intuición. Es un párrafo muy bello (aunque aquí se presente resumido) de una claridad asombrosa y sin aportar confusiones de ningún tipo; por eso nos sentimos tan a gusto y agradecidos con él!

    02 Abr 2010 at 10:48 pm

  17. Crítica: una discusión no tiene porqué terminar en adulación. ja

    Saludos a todos, los quiero, estoy borracho (viernes 6 y media Am). A ver cuando nos callamos… para oír una nueva canción.

    03 Abr 2010 at 6:50 am

  18. Pido por favor la presencia continua del señor k en este blog y página… es muy enriquecedor, más allá del párrafo políticamente incorrecto de que quiere generar confusiones.

    03 Abr 2010 at 6:53 am

  19. Gregorio

    “Crítica: una discusión no tiene porqué terminar en adulación.”

    1-Eso no es una crítica es una oración sin interés…

    2-Queda clara la única empresa que los mueve: “discutir un poco”.En este blog no se discute nada a mi parecer, se intentan diálogos.

    “A ver cuando nos callamos… para oír una nueva canción.”

    3-Buena idea, sobre todo si vos pudieras dar el puntapié inicial…ja

    “Pido por favor la presencia continua del señor k en este blog y página… es muy enriquecedor, más allá del párrafo políticamente incorrecto de que quiere generar confusiones”

    4-Dos amantes de las aguas turbias se encontraron tratando de enturbiar el lago de este espacio claro. Han tenido Gandhi y Manuel Espeche un buen encuentro. Por qué no abren un blog juntos o se juntan a “discutir” o a intercambiar “frases políticamente incorrectas” y a “disfrutar de las mezcolanzas, las contradicciones y los falsos problemas” que tanto los enriquecen? Pues dudo que después de el último párrafo redactado por Gonzalo, quiera seguir insistiendo en la diferencia de naturaleza que los separa, en sus planteos y visiones.

    5-Yo también los quiero

    03 Abr 2010 at 12:35 pm

  20. ja me hiciste sonreír… y te lo agradezco.

    1-Claro, era una oración de borracho nomás.

    2- ¿Qué es la discusión sino la forma más genuina del diálogo? (Espero que ésta no te angustie).

    3- Me callo sólo ante lo inefable…

    4- Entendiste mal… lo de generar confusiones no era un halago… el señor k es un grande aunque sea kirchnerista (ja)… Ya tengo un blog, recién nacido, que por suerte nadie lee.

    5-Esto es para mí como una casa. La visito desde el año 2004, creo. Y no tengo interés de abandonarla, sobre todo cuando puedo discutir sobre estos temas. Quizás imaginen lo contrario, pero no tengo gente cercana para hacerlo y en mi vida suelo discurrir más acerca de R Fort o de fútbol que de Bacon y hegel. Para hacer esto último tengo este rincón y algunos otros recodos.

    6- De todos modos, sigo esperando la música, por la cual entro diariamente. Mientras tanto discutamos con amor.

    03 Abr 2010 at 3:30 pm

  21. señor K

    Me había despedido, pero volví para dejarles un fragmento de un texto que me pareció pertinente compartir de acuerdo a todo lo que aquí hablamos.
    Además para aclarar, más allá de la broma, que la K de mi nombre es kafkeana y de ninguna manera Kirchnerista (por dios!).
    Bueno aquí va este texto a modo de epílogo (o umbral de acuerdo a la modalidad agambeneana). Es de Walter Benjamin, escrito en 1933 pero que parece escrito mañana.
    Se llama Experiencia y pobreza, y les aconsejo leerlo entero. Acá va una parte que podría dialogar con el post de Gonzalo que tantas palabras generó después.

    Saludos,
    M.

    “¿Para qué valen los bienes de la educación si no nos une a ellos la experiencia? Y adónde conduce simularla o solaparla es algo que la espantosa malla híbrida de estilos y cosmovisiones en el siglo pasado nos ha mostrado con tanta claridad que debemos tener por honroso confesar nuestra pobreza. Sí, confesémoslo: la pobreza de nuestra experiencia no es sólo pobre en experiencias privadas, sino en las de la humanidad en general. Se trata de una especie de nueva barbarie.
    ¿Barbarie? Así es de hecho. Lo decimos para introducir un concepto nuevo, positivo de barbarie. ¿Adónde le lleva al bárbaro la pobreza de experiencia? Le lleva a comenzar desde el principio; a empezar de nuevo; a pasárselas con poco; a construir desde poquísimo y sin mirar ni a diestra ni a siniestra. Entre los grandes creadores siempre ha habido implacables que lo primero que han hecho es tabula rasa. Porque querían tener mesa para dibujar, porque fueron constructores. Un constructor fue Descartes que por de pronto no quiso tener para toda su filosofía nada más que una única certeza: «Pienso, luego existo». Y de ella partió. También Einstein ha sido un constructor al que de repente de todo el ancho mundo de la física sólo le interesó una mínima discrepancia entre las ecuaciones de Newton y las experiencias de la astronomía. Y este mismo empezar desde el principio lo han tenido presente los artistas al atenerse a las matemáticas y construir, como los cubistas, el mundo con formas estereométricas.
    (…)
    La crisis económica está a las puertas y tras ella, como una sombra, la guerra inminente. Aguantar es hoy cosa de los pocos poderosos que, Dios lo sabe, son menos humanos que muchos; en el mayor de los casos son más bárbaros, pero no de la manera buena. Los demás en cambio tienen que arreglárselas partiendo de cero y con muy poco. Lo hacen a una con los hombres que desde el fondo consideran lo nuevo como cosa suya y lo fundamentan en atisbos y renuncia. En sus edificaciones, en sus imágenes y en sus historias la humanidad se prepara a sobrevivir, si es preciso, a la cultura. Y lo que resulta primordial, lo hace riéndose. Tal vez esta risa suene a algo bárbaro. Bien está. Que cada uno ceda a ratos un poco de humanidad a esa masa que un día se la devolverá con intereses, incluso con interés compuesto.”

    07 Abr 2010 at 11:23 am

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