Archivo para Julio, 2012

UD. HACE CINE O ASESINA?

Escrito por Gonzalo Aloras el Jul 26 2012 | Uncategorized

Hago cine. Cine en serie. Series de cine. Series en cine (ecos de una música post-serialista?). Un cineasta a través de su vida produce una determinada cantidad de proyectos (de todo tipo de duración). Estas obras puestas en serie representan la voluntad de poder del autor, es decir, la repetición de una búsqueda siempre reanudada, siempre distinta, pero siempre repetida. El autor al final de su vida lo que tiene (lo que deja) es una serie (por mas breve que esta sea). Y una serie es serie de algo, selección, decisión, composición, en fin, una creación. Y toda creación es ética y política a la vez.

Ahora proponemos hacer al revés; plantear series desde el principio, comenzar con pequeñas ideas que sean series en sí mismas. De esta manera una serie A puede ser sucedida por una serie B y luego por una C y conformar entre las tres un cuerpo único (película) donde las series se afectan entre ellas y son modificadas en su esencia (algo así como la teoría del montaje en Einsestein pero aplicadas a series de secuencias enteras y no solo a planos contiguos). Por otro lado, las series, desde este punto de vista, son intercambiables y hasta reemplazables por otras.

Vamos a comenzar con tres series. Serie A: panorámicas con travelling y música, serie B: primeros planos fijos con sonido directo y Serie C: indeterminada. Al tener únicamente tres series, dos de las cuales están muy definidas, la tercera logra ser (a pesar de su esencia indefinida, abstracta y cambiante) autónoma y delimitada en sí misma. Entonces, cada serie posee una cualidad y un interés en su constitución singular y a la vez, lo tiene en su relación con las otras series que, sin tener implicancias aparentes entre unas y otras, trazan líneas transversales que modifican o perturban sus signos recíprocamente al compartir ese extraño cuerpo que las aúna (film).

Y puedo responder hago cine mientras tipeo estas ideas porque para mí, el cine es más importante que la vida aunque no sea cineasta, y porque estoy convencido de haber leído tanto buen cine como haberlo visto en la pantalla. -

1-Serie A travelling panorámicas con música .

Fachadas de algunos edificios, algunas calles, frentes de casas o fragmentos de barrios que poseen sobre codificación de signos (casa de gobierno, villa, aguas argentinas, museo, etc)

1-Con carro (o auto, etc) por el barrio-villa de retiro, quizá grúa por la necesidad de ver desde lo alto las profundidades (o desde segundo piso de autobús). Muy lento. Música contemporánea (bartok, ravel. Etc).

2-Frente de la Casa Rosada con música de Jaco Pastorius/ Weather Report.

Serie B cepillado de dientes femeninos.

El cepillado de dientes, a menos que uno caiga en el abandono, es una repetición eterna. Es una serie de posturas y actitudes del cuerpo que produce un placer y un aumento en la potencia de obrar (lo limpia, lo aleja y lo previene a uno de enemigos externos e internos, caries y bacterias. También lavarse la boca en el sentido de lo que se ha dicho y hecho o se esta por hacer con ella)

Con plano fijo y trípode en, distintos baños de distintas casas. Mujeres hacen el ritual de cepillarse los dientes. Un momento rítmico y sonoro.

3-Serie C indeterminada

Toda serie es una serie de algo. Hay selección y composición. Decisión y criterio. Hay una ética.

(Podría ser serie de afección para completar la trilogía de imágenes percepción-fachadas, acción-cepillarse, rostros-afección: tristeza, llanto, alegría, etc)

4_Serie de cineastas

Cineastas que resumen conceptualmente el film que tienen en mente

5-Serie de habitaciones de hotel

Lugares de paso, siempre la misma situación, siempre un distinto lugar.

6- Serie de personas y sus potencias

Personas que son lo que pueden o han podido ser y hacer

Gonzalo Aloras
Buenos Aires
octubre 2005

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Primer escena en la primer obra de teatro virtual

Escrito por Gonzalo Aloras el Jul 26 2012 | Uncategorized

(Pedro Y Samuel se encuentran en el ciberespacio)

Pedro: por qué quieres diferenciarte de mí?
Samuel: porque creo que esa es la sal de la Vida, pero además no veo que se trate de una intención; se da naturalmente por las diferencias de naturaleza entre nosotros.
Pedro: Y por qué escribes y redactas de ese modo y aplicando esas expresiones y en ese tono?
Samuel: Simplemente porque puedo.
Pedro: Yo también podría si quisiera pero me daría vergüenza o pudor hacerlo.
Samuel: Quizás porque este modo no coincide con tu naturaleza.
Pedro: Entonces somos modos que difieren y nada más que esto?
Samuel: Y nada menos! así lo creo yo, amigo mío.-

(Pedro y Samuel se saludan con un abrazo virtual breve y se despiden)

Fin de la primer escena.

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Cuándo vale la pena un libro (prólogo para Obra Incompleta de Fernando Aloras)

Escrito por Gonzalo Aloras el Jul 26 2012 | Uncategorized

presentación de su libro Obra Incompleta en RosarioCuándo vale la pena un libro?

Cuando no se trata de un periodista el que escribe. Ja! Porque para eso están los periódicos…
O cuando no es un libro autobiográfico, pues a nadie le interesa la vida de uno…
O cuando no se cuenta una hisoria ya que casi todas han sido contadas y no parece ser esa precisamente la luz de los libros interesantes…
Desde ya cuando no se hacen solo juegos de palabras, para los cuales no hace falta un libro…
Es decir, el libro vale la pena cuando existe una necesidad. Cuando al escribirlo se siente que no se podria estar haciendo otra cosa puesto que de eso se trata ahora, en este momento de la vida.

Por otro lado, un libro vale la pena cuando las fuerzas que han sido puestas en juego tienden a hender las palabras, a agujerear la lengua (salir de los lugares comunes); cuando las frases, las rimas y los silencios intentan algo más de lo que escriben: darnos a ver lo que no puede ser dicho. Cuando lo que se escribe intenta el límite con la música. Aún sin ser concientes de ello, aún sin pretenderlo en forma.

Qué hay entre una palabra y su sentido? Qué es lo que yace en ese hiato? A nuestro parecer, silencio o música.

No se escribe para poder callar? Para que resuenen mas allá de nosotros las cosas que nos estimulan, que nos atrapan, que nos inquietan o nos hacen bien?

Qué hace un hombre que insiste sobre papel (o pantalla) palabras de similar sonoridad y diverso sentido, que al estar cerca unas de otras bajo determinadas combinaciones, durante minúsculos relatos, generan luchas de fuerzas entre la musicalidad y el sentido, dando por momentos como resultado una visión crítica sobre algún aspecto de actualidad?
Qué busca un hombre sólo que sonrie al dárselas con palabras nuevas en una batalla cuerpo a cuerpo entre, justamente, el cuerpo de unas palabras tales y los sonidos corporales que necesariamente producimos al decirlas?

Textículos

Textos pequeños, textos y culos, huevos de texto, se escribe también con los testículos, minúsculas, esdrújulas; ritmos sonoros que lanzan sentido sin perderse en la bobera generalizada. Inventar palabras para decir cosas nuevas lejos de la tontera massmediatizada. Como herramienta: la sintaxis. Lluvia torrencial sin taxis. Mojarse. Siempre que llovió paró? Los inundados tienen la palabra. Bajo el agua no se puede decir nada.

Qué quiere quien inventa locas palabras o las fuerza a dar sentidos nuevos? quiere dar humor a travez de un uso atrevido e irrespetuoso de la sintaxis…algo que no puede hacerse en ninguna otra disciplina que no sea en la escritura.

Toma la palabra, juega y resiste a la nada. Ve pasar el tiempo y nada. Nada entre las olas y vaga. Vaga sin querer la noción del tiempo. Se burla de la presión del lenguaje.

Paul Virilio nos hará siempre la pregunta: habitar este mundo como poeta o como asesino?
Y es la vida que festeja esa continuidad en la aparición de poetas, locamente aquí o allá. Incluso poetas inconclusos pero no obtusos como el de esta Obra Incompleta.-

Gonzalo Aloras. Rosario, 3 de abril del 2006

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Qué puede una canción?

Escrito por Gonzalo Aloras el Jul 25 2012 | Uncategorized

Qué puede una canción?

Territorios sonoros y contrapuntos cósmicos

Una canción se conserva. Se ha hecho independiente de su modelo.
Del mismo modo que también es independiente del espectador o del oyente que no hace más que sentirla a posteriori, si posee la fuerza para ello.

Y el creador?

La cosa es independiente del creador por la autoposición de lo creado que se conserva en sí. Un bloque de sensaciones, un compuesto de perceptos y afectos.

Los acordes son afectos

Que el artista consiga que se sostenga por sí mismo es lo más difícil.

Se escribe con sensaciones
Se componen sensaciones

Solo se cambia de un material a otro (de la guitarra al piano) en tanto el compuesto de sensaciones lo exija.

EL ARTISTA SIEMPRE añade VARIEDADES NUEVAS AL MUNDO.
LOS SERES DE SENSACION SON VARIEDADES

La victoria de una revolución es inmanente y consiste en los nuevos lazos que instaura entre los hombres, aún cuando estos no duren más que su materia en fusión y muy pronto den paso a la división, a la traición. (DG/QELF)

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Lo que me impresiona es ese dominio que sería común y que sin embargo sería tratado de dos maneras por la canción popular y la música. Sobre esto creo que Félix y yo hemos hecho un buen trabajo, dice Deleuze. Si me preguntaran qué concepto filosófico he producido, ya que hablo de hacer conceptos, diría que al menos hemos producido un concepto filosófico muy importante: el de ritornelo. Y para mí, el ritornelo es ese punto en común. Porque el ritornelo es una tonada: tra la la. Cuando digo tra la la, ahí hago filosofía. Cuándo canto? Cuando estoy en casa. Cuando intento volver a casa. Cuando me voy de casa. Un problema de territorio. De entrar y salir del territorio. El lied de Schumann: el territorio que no tengo, el que quiero, el que he perdido. Creo que el afecto es eso al fin y al cabo. Cuando decía que la música es la historia de los devenires y de las potencias de devenir, se trataba de algo así.

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COMPOSITOR (componer, consolidar)

Tanto en música llamada seria como en la música popular, hay una pregunta que el compositor se hace indirectamente cada vez que se aventura en la loca y ardua tarea de realizar una obra. Indirectamente, porque lo hace ya a través de sus materiales musicales. Y no se pregunta sobre el por qué de su tarea. Esto, en el peor de los casos, ni si quiera puede ser planteado, ya que no existe para el verdadero artista una separación entre la vida y el crear. No es el arte una representación de la vida (y mucho menos de su propia vida) sino en todo caso, la vida misma es para el artista el sentido de su obrar, de su voluntad de poder. La pregunta debiera formularse en otra dirección:

Cómo puede uno afectar y ser afectado por tal o cual melodía? Qué conexiones cerebrales impensadas puede generar? Qué tipo de bodas inspira? Qué enemigo logra disuadir? Qué tristezas despejar? Qué nuevo tipo de sensibilidades despierta o necesita necesariamente para poder despertar, desplegar su alas y volar? Con qué tipo de fuerzas nos conecta? Qué tipo de amores florece? Qué suerte de creencias infunde? Qué peligros?

HABLAR DE LA MUSICA

Hablar de la música es lo más difícil. Porque la música es mejor amiga del silencio que de los discursos, las charlas, las explicaciones, incluso de los conceptos. A lo sumo damos con conceptos musicales, nos debatimos con la musicalidad de las palabras, las ideas, los gestos, los colores. Pero hablar de música es un verdadero desafío, incluso siendo músico. Porque el músico cuando habla, se transforma irremediablemente en otra cosa, en pensador quizá. Se piensa con música, existe un pensamiento musical. Pero hablar o escribir sobre la música es casi una tarea imposible. Por eso el encuentro con el concepto de ritornelo y el concepto de percepto y afecto propuesto y retomado por Deleuze y Guattari, nos anima a hablar en ese borde entre lo que hacemos y sabemos musicalmente y lo que decimos y desconocemos filosóficamente.

QUE ES UNA CANCION? Una canción es un cristal de espacio-tiempo, un complejo de afectos (sensaciones autónomas, que afectan a aquellos que son atravesados por ellas) sostenido y soportado por materias muy diversas y heterogéneas. El sonido, las escalas, los acordes, las frecuencias, los materiales pulsados (madera, metal, cuerda) los silencios, las palabras, la poesía, el ritmo expresado, las duraciones mismas de cada uno de estos componentes como personajes independientes, la duración total de la pieza, las imágenes sensoriales que hacen eco en nuestra memoria reflejando cada segundo transcurrido en ese cristal. Las lágrimas que se nos caen en tal pasaje, el escalofrío que hace temblar la noche sonora bajo un techo de notas cósmicas. Las jóvenes multitudes amuchadas produciendo movimiento y calor al compás de un coro repetido. Eso también es una canción. Eso también puede una canción.

LA CANCION PRODUCE TIEMPO

Un grupo de personas escuchando música forman un efecto territorial de cuerpos que se acopla al propio territorio mismo de la canción, abriéndose y nutriéndose uno en otro. Ese cristal se hace en la medida que se despliega el tiempo. El tiempo no preexiste. Hay que poner play, hay que cantar, hay que pulsar para dar vida a un nuevo ritornelo y experimentar por primera vez esa sensación que sin embargo yace dormida, virtual, mientras nadie se anime a despertarla (desplegarla)

UNA CANCION HECHA DE AFECTOS

Por afectos entiendo las afecciones del cuerpo, por las cuales aumenta o disminuye, es favorecida o perjudicada, la potencia de obrar de ese mismo cuerpo, y entiendo al mismo tiempo las ideas de esas afecciones. (Spinoza. Etica. Pagina 172. Alianza)

Una canción está hecha de acordes y melodías. Y cada es acorde es un afecto. Y el afecto es independiente de su autor y de su oyente. Los abraza a ambos confundiéndolos y transformándolos a la vez. Por eso nada se nos ahorra ante la experiencia de un mal afecto. Tiene de por sí todo afecto el poder de arrastrarnos y transformarnos.

“Cuando durante el sueño tengo miedo de los ladrones, los ladrones son imaginarios, pero el miedo es bien real” señalaba Freud en La interpretación de los sueños. El afecto se pega tanto a la subjetividad de su enunciador como de quien es el destinatario y al hacer esto descalifica la dicotomía locutor-auditor

EL afecto es asimilable a la duración bergsoniana. El afecto no tiene que ver con categorías extensionales, susceptibles de numerarse, sino con categorías intensivas e intencionales, que corresponden a un auto-posicionamiento existencial. Desde el momento en que se cuantifica un afecto, se pierden enseguida sus dimensiones cualitativas y su potencia de singularización, de heterogenesis, dicho en otros términos, las composiciones acontecimientales, las hecceidades que promueve. Es lo que le sucedió a Freud cuando quiso hacer del afecto la expresión cualitativa de la cantidad de energía pulsional (la libido) y de sus variaciones. (FELIX GUATTARI C.E.)

De todo artista habría que decir: el artista es presentador de afectos, creador de afectos. no solo los crea en su obra, nos los da y nos hace devenir con ellos, nos toma en el compuesto.(dg-qelf)

ENTRE LAS FUERZAS DEL CAOS Y DE LA TIERRA

Antes del primer tema del concierto, esa masa de gente corre el riesgo de desintegrarse, de dispersarse o bien de entrar en un agujero negro que la haga implosionar y volverse contra sí misma; guerra civil potencial, las fuerzas del caos en acción. Pero justo a tiempo: se apagan las luces del recinto que es un código de comienzo de espectáculo. Suena la primer canción. El efecto territorio vuelve a dar consistencia a la multitud, la consolida, la une y capta todas esas fuerzas de almas heterogéneas y las abre a las fuerzas de la noche y las estrellas que también entran en relación con ese territorio y esa consolidación, haciendo de ese agenciamiento, un asunto cósmico. La potencia de la música. AHORA BIEN!

El músico puede olvidarse, el sonido puede cortarse, el baterista puede perderse y entonces las fuerzas del caos vuelven a abrir la puerta de la casa, sin pedir permiso y la multitud corre nuevamente el riesgo de abismarse en un profundo agujero negro que los arrastre a la angustia de estar fuera y lejos de sus casas, en un lugar desconocido, a merced del azar.

LAS FUERZAS COSMICAS

La lluvia , esa haecceidad tan temida en los conciertos al aire libre, puede o bien abrir un caos y desestabilizar la canción y el concierto o bien agenciar, conectar, con la lluvia y utilizar esa fuerza cósmica a su favor (concierto sub-acuático Charly García) llueve! Los dioses lloran haciendo contrapunto con esta melodía de pueblo y de rock. No importa la escala en la que esto pueda darse. Un pub con 20 personas bajo techo, puede agenciar y vivenciar junto a una canción las mismas luchas de fuerzas terrestres, caóticas y cósmicas. Es el ritornelo. Un territorio hecho de materias expresivas ritmadas, de ritmos entre medios que han devenido expresivos. Que pueden redistribuir funciones pero que son primeramente expresivos y por ello territorializantes.

TODA UNA POLITICA DE LA CANCION

Más allá de las canciones políticas, de protesta (manifiestas en los textos) existe una política de las decisiones musicales, una política técnicamente musical.. Cómo acentuar una frase musical, cómo modularla, qué repartición hacer de la polifonía, elegir una palabra por su significado o por su sonido, elegir un instrumento por su connotación histórica o por su tono, prevalecer la voz cantante por encima del resto de los instrumentos o invertir esa pauta, hablar de mí o de nosotros? En los textos, las letras, hablar de mí para cerrar el círculo o para intentar abrirlo en algún momento dado. Cómo microfonear un instrumento (cómo capturar las fuerzas perceptibles, audibles) cómo captar su expresión, desde qué ángulo, qué frecuencias elegir y destacar del mismo. Hasta dónde dejar convivir las fallas, los lapsus, los errores, en tal o cual composición. Son decisiones políticas y estéticas a la vez.

CANCIONES DE IZQUIERDA

La música de izquierda se caracteriza por abrir en lugar de cerrar, de plantear dudas o preguntas en lugar de certezas o juicios; las sensaciones son preguntas. Las canciones de izquierda le cantan al más lejano incluso y sobre todo cuando le hablan a la pareja. Es la pareja más lejana, más extranjera, más desconocida de la que hablan las canciones de izquierda. No cuentan el pequeño secreto privado mejor guardado. Abrir es eso. El umbral político es claro en las sensaciones. Lo que explica que las grandes mayorías disfruten de la mala música como si fuese la mejor, como si los liberase de algo y los acercara a la felicidad. El poder, los poderes establecidos, que dominan, que controlan, tienen siempre necesidad de un tipo de música para mover a las masas. No se mueve un pueblo con colores. Es el sonido el que todo lo atraviesa, reiteramos, tanto para bien como para mal. Técnicamente, una canción de izquierda ofrece giros inesperados, melódicos, líricos o armónicos. Que escapan a todo cliché y a todo lo ya hecho anteriormente. Las canciones de izquierda también pueden ser malas e inconsistentes. Porque la consistencia es el problema mayor de la composición.

CANCIONES DE DERECHA

Existe un cancionero de derecha. Es generalmente con el que se bombardea desde las radios y la TV, bajo control de algún multimedio. Es el que le sirve a los poderes establecidos para cercar una sensibilidad mínima, que permita la tramposa idea de libertad y expresión en la gente, pero a base de ritornelos limitados, codificados, clasificados y redundantes. Lo propio de un ritornelo de derecha es estar codificado (género, target, etc) y de soportar un mínimo de desterritorialización que asegure la ventilación interna del producto (así se le llamaría en la jerga comercial) Ese mínimo de desterritorialización será a su vez reterritorializado posteriormente, en un nuevo código que servirá de base para la imposición de un nuevo producto. Hablo aquí del bombardeo mediático de canciones mediocres o malas, que son aprehendidas por las masas, repetidas por ellas, puestas en circulación, imponiéndose a su vez como ritornelos sociales. Es curioso como la música no elimina los malos ritornelos. La publicidad trabaja usualmente con este tipo de canciones que apuntan desde su concepción al billete y no al cerebro.

J. Lennon, M. Jackson son algunos autores populares que han podido conjugar un alto grado de codificación y masividad, manteniendo un alto nivel de desterritorialización en sus músicas (estilo) Claro en ambos casos fueron de una u otra manera asesinados por ello. La desterritorizalización es parte de todo ritornelo. No existe canción sin un mínimo umbral de fuga.

EL PODER NECESITA CANCIONES

EL SONIDO NOS INVADE, nos empuja, nos NOS ARRASTRA, NOS ATRAVIESA. NOS DA DESEOS DE MORIR. Extasis o Hipnosis.

El poder necesita contagiar tristeza para poder dominar. Que reinen las pasiones tristes en el hombre para poder esclavizar. Esa es su base. Las canciones de derecha son canciones que infunden tristeza o una alegría triste, porque están hecha en base a una tristeza de fondo. Una concepción triste de la vida, del amor, de la libertad sobre la cual se sostienen estas “alegres” canciones. Hay canciones tristes (en el tango, la bosanova por ejemplo) que dan alegría porque se trata de un lamento vital y no de bajas pasiones (llamadas también golpes bajos). Los acordes mayores y los acordes menores, las escalas mayores y menores podrían estar primeramente asociadas a la idea de afectos alegres y tristes pero el trabajo del buen músico es romper esos anclajes, es lograr entreabrir esas ventanas cerradas, es darle un verdadero vuelo a esas herramientas tonales (y sin necesidad obligada de abandonar la tonalidad; en el cromatismo por ejemplo) A pesar de su volatilidad y de su aparente ambigüedad existe una lógica de la sensación musical. Es el agenciamiento musical, la máquina abstracta que pone en marcha el compositor, el intérprete a la hora de hacer un TEMA. Son decisiones. La canción va creando tiempo en la medida que se desarrolla. Es crónica. Todo afecto es crónico e intensivo a la vez. Una canción es un viaje de intensidades que se da en un espacio-tiempo, pero para ir más allá de ellos.

EL ARTE DE ESCUCHAR UNA CANCION

Hoy mientras volvía a escuchar una música que había grabado hace algunos años, sucedieron azarosamente algunos contrapuntos urbanísticos: una frenada de colectivo un sonido que agregaba una extraña modulación armónica al estribillo del tema…La naturaleza como música: motivos y contrapuntos.
Existe también el arte de percibir.. Ser una artista de la percepción. Son necesarios estos artistas (antes también llamados críticos, hoy una raza casi extinta) para que el mundo de la música tenga siempre otro lugar. Hay que estar a la altura de lo que suena. Hay que poder percibir. Muchas veces las grandes innovaciones no encuentran oídos. Por eso es tanto más importante el eco que el éxito para un verdadero artista. El eco asegura un feedback. Algo pasa más allá de lo que hago y me vuelve. Un músico de izquierda busca ecos. Un músico de derecha busca éxito.

Es posible pensar en una música asesina?
Sí, en la medida que es posible también pensar una música liberadora.

Una música te puede dar ganas de morir. De matar.
Literalmente.

No hay nada inofensivo en la música. Desde el momento en que es un afecto, influye, dirige, orienta, decide, impacta, produce. Hay una responsabilidad total en el músico. Y en el oyente que puede devenir músico o funebrero ante el afecto.

Las canciones más inofensivas, las más insulsas, las más amables, pueden ser las más angustiantes. Porque al no tener un mínimo de afectos logrados (consistencia), o bien las fuerzas del caos lo enloquecen a uno o bien se trata de ritornelos tan fijos, tan acabados, tan dichos, tan ensimismados (sin capacidad de desterritorialización) que nos asfixian mientras eso acontece. Uno sale corriendo de una fiesta en la que la música es mala, corriendo casi como si hubiese fuego en el recinto. Un poco de aire puro!!

La música es lo más poderoso tanto para construir como para destruir.

Las bengalas disparadas en los conciertos de rock son parte del agenciamiento musical que las produce, que las incentiva, que las expresa. (Charly García sobre Cromañon: “en mis conciertos no pasa eso”)

UNA CANCION NOS DA FUERZA PARA VIVIR

Cuando la música es buena (buena, quiere decir primeramente que nos hace bien en su cristal de espacio-tiempo y afectos, que nos eleva, que nos alegra, que nos da fuerza, que nos perfecciona) nos dan ganas de salir, nos ayuda a superar una pérdida amorosa, nos da fuerzas para trabajar, nos ayuda a dormir, le da fuerza a los soldados en el campo de batalla, a las mucamas para limpiar, a los obreros para trabajar, a los jóvenes para estudiar. Una película mediocre, con buena música, puede ser una película buena.

Una canción nos arrastra. Nos puede empujar al abismo o nos puede salvar de él.
Una música puede taladrarnos el oído y quedarse tan pegada hasta volvernos locos.
Mirar por la ventana de un auto es otra cosa si hay una buena canción sonando.
No hay fiesta sin música. Porque la música ES la fiesta.
Lo que es difícil es encontrar las novedades y estar a la altura de ellas para poder percibirlas.

COMO SE HACE UNA CANCION

El ritornelo conlleva las tres fuerzas, los tres momentos:

Las fuerzas del caos (que hay que resistir)
Las fuerzas de la tierra (centro estable nómade)
Las fuerzas cósmicas (a las que hay que tender)

Toda canción tiene su parte interna, su parte externa y sus membranas limítrofes.

Cómo se hace una canción y qué puede una canción? son preguntas amigas.
No existe una fórmula para componer. O mejor dicho existen y son útiles para no hacerles demasiado caso. Esto ha posibilitado la variedad de modos posibles en el mundo de la canción. Una canción son dos o tres notas y dos o tres palabras, ritmadas, armonizadas en algunos casos, que puestas en repetición expresan una continua variación delimitando un territorio (los límites de ese territorio son sonoros) Ese territorio funciona cada vez que la canción es escuchada, interpretada. Funciona como balsa en medio del río-caos. Puede tener agujeros y el agua puede hundir la balsa y a nosotros con ella. Ningún afecto es inofensivo. Puede esa balsa conectarse con las estrellas y hacernos navegar por un río cósmico. Sin metáforas.

Una bomba es una máquina de muerte si entra en funcionamiento.
Y una canción puede ser una bomba de vida si entra en circulación, es un plus de vida.

Si se las puede relacionar a ambas con fuerzas moleculares y fuerzas cósmicas,
no son metafóricas ni abstractas: son moleculares y cósmicas. Existe un pensamiento molecular en la ciencia y en los gobiernos y en el arte también. Y se juegan lo mismo, “con medios incomparables desgraciadamente, pero competitivos”

Hoy en día vemos coexistir canciones formales y canciones moleculares (lo vemos en el uso de los sintetizadores)

QUE HAY DE NUEVO, VIEJO? (EL ESTILO)

Las novedades en el mundo de la canción (como en el resto de las disciplinas artísticas o con alto grado de creatividad) llegan de la mano del estilo. Es el estilo el que se produce junto a las modificaciones, descodificaciones, reterritorializaciones y desterritorializaciones. Pero no hay nada más difícil que un estilo. Las canciones en sí, no son novedosas, es el estilo lo que produce la novedad. Porque el estilo es algo más que una expresividad de los materiales y los ritmos. ES el contrapunto entre el medio interior de los impulsos con el medio exterior de las circunstancias. Es una nueva manera de armonizar, de hacer dialogar puntos distantes, de hacer comunicantes cosas que estaban hasta ese momento ajenas (nuevas combinaciones, nuevas sintaxis, gestos) Miles de canciones “nuevas” en apariencia aparecen mes a mes ofertadas en el mercado de la música. Pero rara vez, detectamos en ellas un nuevo estilo que se nos ofrece para vivenciar, respirar, disfrutar, explorar. Y es que el estilo es lo que produce ritornelos abiertos y cambiantes, es el estilo quien aporta la consistencia y la diferencia que al repetirse nos abre mundos y variedades. Mientras el estilo no hace su aparición, las canciones pueden reproducirse y apilarse: solo oiremos formas, formulas, repeticiones vacías, sensaciones ya vividas, ideas cansadas. Se podría concluir diciendo que el estilo musical inventa relaciones entre paisajes y personajes propiamente musicales, hechos de notas y timbres (colores) y que no hay dos estilos iguales. Un estilo es en sí mismo un Universo singular e irrepetible. Hay pájaros músicos y pájaros que solo expresan un territorio con su canto. Lo mismo sucede en la música humana.

“Aportar algo nuevo y buscar algo, es la misma cosa. Qué buscaba Edith Piaf?” GD.ABC

Siempre nos preguntaremos de tal o cual cantor: qué aporta de nuevo en relación a su antecesor? Lennon en relación a Elvis, Buarque en relación a Jobim, Charly García en relación a Spinetta, Babasónicos en relación a Soda Stéreo. Y allí estaremos hablando de estilos. El estilo le da vida a una canción. Inclusive y sobre todo si la canción no es del todo buena!

Pierre Boulez nos advierte por otro lado (criticando a Shoemberg y Stravinky) que el estilo puede peligrosamente convertirse para el compositor en un molde confortable y duradero con el que cortar a medida todas sus variaciones, privándose y privándonos así de nuevas posibles ideas que desterritorialicen ese Universo. Y es que quizá el concepto de estilo sea el que debamos criticar, reinventar. El estilo no es una forma a priori, ni fórmula, ni regla, ni método. Es un devenir, una ininterrumpida experimentación. El estilo crece, cambia, modula, pero existe. No se puede enseñar estilo, no se puede comprar ni vender. El estilo es inmanente a la creación de cierto tipo de ritornelo.

Lo que distingue objetivamente un pájaro músico de un pájaro no músico es precisamente esa aptitud para los motivos y los contrapuntos que, variables o incluso constantes, lo convierten en algo distinto que un cartel, lo convierten en un estilo, puesto que articulan el ritmo y armonizan la melodía. En este caso se puede decir que el pájaro músico pasa de la tristeza a la alegría, o bien que saluda la salida del sol, o bien que se pone en peligro para cantar, o bien que canta mejor que otro.

En el motivo y el contrapunto está implícita la relación con la alegría y la tristeza, con el sol, con el peligro, con la perfección. En el motivo y en el contrapunto, el sol, al alegría o la tristeza, el peligro, devienen sonoros, rítmicos o melódicos

La MUSICA HUMANA asociada a un rostro y a un paisaje; ella su posesión y aquel lugar su territorio. El descubrimiento del paisaje melódico y el personaje rítmico. MOTIVOS Y CONTRAPUNTOS que forman un ESTILO.

El compositor argentino Gerardo Gandini recordaba hace pocos días las clases de música con su maestro: “Messiaen repasaba el canto de cada pájaro que sonaba en sus composiciones. Recuerdo que en alguno de esos análisis me di cuenta de que había escrito un pedal y que no lo explicaba. Entonces le pregunté de qué se trataba. Me respondió “ Cher ami , ese es el rumor que hacen los árboles cuando los pájaros van de rama en rama”.”

Una canción puede cambiar el mundo. Porque cada canción es un mundo en si misma. Es al menos un mundo posible. Toda canción está en relación con la Tierra y con el Cosmos y es a su vez amenazada de intrusión por el Caos. La respuesta de la canción al Caos es la consistencia de sus vectores de Tierra y de Cosmos, conformando un estilo en ese devenir. Hace falta una canción para salir de la Tierra y otra para Volver a la Tierra, pero es necesario un estilo para ello.

EL problema consistía en saber si las poblaciones moleculares (massmedia, computadoras, armas supra-terrestres, medios de control) iban a continuar bombardeando el pueblo existente, para someterlo, controlarlo, aniquilarlo o SI OTRAS POBLACIONES MOLECULARES ERAN POSIBLES, podían deslizarse entre las primeras y suscitar un PUEBLO FUTURO.

NO SE PUEDE ASEGURAR que las moléculas sonoras de la música pop no dispersen aquí o allá locamente un nuevo tipo de pueblo, indiferente a las ordenes de la radio, a los controles de los ordenadores, a las amenazas de bomba atómica.

EL Cosmos es el gran ritornelo, la Gran canción. Pero una pequeña canción puede abrirse al Cosmos y puede capturar, aprehender en su materia, fuerzas cósmicas, haciendo perceptible aquellas que no son audibles. De allí la fuerza inexplicable de una buena canción. Y de allí también su eficacia política y social. Si no hay más que fuerzas, solo se trata, aquí o allá de hacer ver esas fuerzas, de atravesarlas y ser atravesados por ellas. De hacer ver, hacer oír y amar, esa Gran Canción que es la Canción del Cosmos.

Gonzalo Aloras
2011-06-18

Bibliografía:

El ABC de Deleuze (Devenir imperceptible, colectivo editor)
Cartografías Esquizoanalíticas (Felix Guattari. Manantial)
Qué es la filosofía? (Deleuze-Guattari,Anagrama)
Puntos de Referencia (Pierre Boulez, Gedisa)
Mil Mesetas (Deleuze-Guattari, Pre-textos)
Etica (Spinoza, Alianza)

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